viernes, octubre 10

XLVIII. Réplica al comentario sobre "Crónicas IX"

A manera de réplica.


  1. Cabe señalar que la serie Crónicas de un Promotor Comunitario no dice nada nuevo, únicamente recoge por escrito lo que una vez se pronunció de viva voz, sin que mediaran el pudor o la prudencia. Los compañeros que conocí y en los que deposité mi confianza siempre me oyeron decir esas pendejadas y otras barbaridades todavía más gruesas.
  2. Nunca fui miembro del partido amarillo, ni antes de mi ingreso a la DGPC, ni durante, ni después. Tampoco me declaré fan de El Peje, ni mucho menos de Cervantes, incluso una vez se me acusó de haber silbado mientras deleitaba a las señoras con sus dotes de “buen orador” con la “lucidez característica de su discurso” (aunque me hubiera encantado, pero me cae de madre que aquella vez ora -sí-que-yo-no-fui). A pesar de ello, no niego que dejé mi CV al responsable de formación política del PRD en el DF, sólo unos cuantos meses antes que Feli-Pillo “ganara” (estaba desesperado, lo admito y no me justifico).
  3. Nunca de los nuncas ni jamás de los jamases le dije a Eduardo Cervantes “camarada” y cuando digo “mierda el gobierno, mierda su gente”, me incluyo a mi mismo, ya que formaba parte de sus filas, hacia su talacha, repartía pejerevista, invitaba a los vecinos de Iztapalapa a pagar el agua (sic), pero sobre todo estaba siempre al tiro, a la expectativa de las ocurrencias del Peje, o peor aún, de Cervantes. Reconozco que fui categórico y lapidario, porque en la DGPC también conocí a mucha gente íntegra y respetable.
  4. Este Blog no tiene pretensiones “intelectuales” o “políticas”, no defiende causa alguna, tampoco quiere ser una expresión de las “luchas populares” ni sirve como vía de comunicación al excluido, a quien imagino mas preocupado por echarse un taco a la panza que por juntar un varo, ubicar un café internet y ponerse a leer las pendejadas que escriben los resentidos o los locos (para bien o para mal, cualquiera puede publicar en un Blog, hasta tipos como yo).
  5. Por último, la serie Crónicas de un Promotor Comunitario no está escrita por un historiador (quien escribe estas líneas jamás ha pisado un archivo), tampoco es una obra de historiografía (no cita fuentes de primera mano, no tiene aparato crítico ni plantea cuestión alguna), pero si de categorizar de trata, tomando en cuenta autor, método y estilo, propongo comparar estas Crónicas con La Bitácora de un Loco, el Diario de un Resentido, o con cualquier disco del mismísimo King Diamond.

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