jueves, noviembre 13

LX. Diálogo en el Infierno entre Lolita Maldita y Frank Morbo

El espacio es oscuro y lúgubre, como un ataúd. La concurrencia se mueve a ritmo de frenéticos beats, la fricción de los cuerpos genera calor, un calor húmedo que sofoca porque no hay ventilación, la ruca que regentea el espacio decide cerrar los balcones en un arranque de paranoia legalista. En la tarima está un DJ disfrazado de vampiro que programa música electrónica de corte industrial y cyberpunk, aunque por ahí se le escapan algunas rolas tecno del mas puro estilo “ochentas”, de repente suena una de las rolas favoritas de Morbo: “Electronaut”, de VNV Nation.


-No mames Lolita, está rola está increíble, haz de cuenta el revival ochenteno, bien “tecnoso”, rudimentario, así mal pedo.


-“Sinta” mi Frank, el tecno es la onda, porque a mi, lo que sea de cada quién, me gusta la música atascada, me gusta el industrial, aunque ya sabes que lo mío, en verdad lo mío, es el modelaje…


Termina la rola y sienten sed, van por un par de chelas. El calor húmedo e infame los expulsa de “recinto cyber”, suben al tercer piso buscando la terraza y pasan de largo por la salita donde programan tecnopop en español de los ochentas: suena una rola de Alaska y Dinarama: “La calle desierta, la noche ideal, un coche sin luces no pudo esquivar
un golpe certero, y todo terminó entre ellos de repente, no me arrepiento
volvería a hacerlo, son los celos, ….” pega berridos Lolita, haciendo como que canta, sus desentonados gritos se pierden entre la rola.


Una vez en la terraza Frank prende un cigarro y da un sorbo a su chela, un sorbo tan generoso que la vacía por completo. Comienza una irrelevante conversación relativa a cierto artículo escrito por un tal Blas Urrea allá por 1911 donde recomendaba al Jefe de la Revolución todo un plan de operación política para desactivar los brotes revolucionarios y pacificar el País: “Haz de cuenta, mija, que el tal Blas le decía a Madero, “no la cagues maestro, como transas con el viejo régimen dando chance a los “científicos” que pongan de presidente interino a León de la Barra”; pero ese era solo un detalle, la gente creía que Madero era un loco cuando afirmaba sin empacho que el principal problema de México no era de carácter político, sino económico: de ahí su famosa replica a un jodido rezongón: “el pueblo no quiere pan, quiere libertad”, el problema aquí, mi queridísimo encanto, es que a Madero nunca le dio tiempo de leer la obra de don Andrés Molina Enriquez, abogado y notario público en Jilotepec, además de ilustre sociólogo diletante, aunque él decía de si mismo que era etnólogo, supongo que sin saber que putas significaba por aquel entonces dicho terminajo…” dice de corrido Frank Morbo frente a la mirada estupefacta de Lolita Maldita, cuyos oídos no dan crédito a lo que acaban de escuchar: “no mames Frank, eso que dices está chingón, ¿dónde lo puedo consultar?”, pregunta emocionada Maldita confiando en las buenas intenciones de Frank: “nombre mija, es una bibliografía rete rara e inaccesible, pero yo tengo una copia en mi biblioteca personal, cuando quieras te llevo a mi casa, pero no se lo digas a nadie, será nuestro pequeño secreto…” dice Frank sacando inmediatamente el cobre, como buen patán de mierda que es. “Queé hueva Franc, vámonos al cyber, creo que están poniendo a Colony 5”, dice Lolita, “¿sabes que el vocalista me dio un beso la vez que tocaron aquí, en el mismísimo Infierno?”, Frank pone rictus de hastío “si Lolita, me lo has dicho cientos de veces y todavía no lo has podido superar”.


Lolita Maldita se matriculó en la ENAH para estudiar Historia, nunca se compuso, ya casi termina sus materias y piensa en hacer una Maestría, porque lo que mal empieza, mal termina.

viernes, octubre 10

XLIX. Cholula

Mis estimadísimos y escasos lectores, de nueva cuenta se presenta el vampiro consentido de la red, que si no da los buenos días no es por ser grosero, sino porque la puta mañanas no existen para él. Si, es cierto, doy la razón a los más suspicaces de ustedes, que ya se habrán preguntado por qué putas el vampiro no ha escrito ni madres, incluso entre ustedes no faltará quien se alegre por tal motivo, porque a pesar que mi blog de complicada y trabajosa digestión, se agradece que incluso los ofendidos se den un tiempecín leyendo mis letras, incluso hay quien se toma la molestia de dejar reclamos en el espacio para comentarios de Blogspot, cosa que este muchachón por supuesto agradece: qué mejor que los perros ladren.


Últimamente me he divertido demasiado en mi trabajo, por lo que no me ha dado tiempo de escribir. En ese sentido me parece pertinente comentar que me di la vueltecita por Cholula, centro ceremonial milenario. Resulta que me tocó un hotel en la mera arcada del “Zócalo”, misma que los choluleños presumen de ser la mas grande de Latinoamérica, y lo dicen con el mismo orgullo que los marginados de allá por mis rumbos (Aragón, San Felipe de Jesús y Anexas) usan para referirse a su kilométrico y espantosísimo tiangüis dominical (simón, nada como un domingo dando el rol por San Felipe, kilómetros y kilómetros de puestos con la misma pinche ropa, los mismos putos tenis y la mismíta jodida piratería… pero independientemente de las redundantes miríadas de puestos y de su escasa variedad, con toda seguridad encuentras igual número de expendios de ricas, deliciosas y refrescantes micheladas; desde esta perspectiva, y mirándolo por el lado amable ta chido irse a curar la cruda a la San Felipe.


Traigo a colación la San Felipe, su célebre tianguis y sus ricas micheladas nomás por una sencillísima razón: cuando fui a Cholula me tocó la Feria en honor de la Virgencita y San Miguel, yo llegué un mero miércoles a instalarme en el Hotel, no sin antes pasar por una michelada a la plaza de armas, no había desayunado ni madre y por supuesto me puse medio pedo, rayaban apenas las dos horas pasado el meridiano. Una vez instalado me dirigí a célebre universidad privada que se ubica en dicho pueblo. Una vez dentro de las instalaciones del Campus pasé a la biblioteca y pregunté por la responsable del evento, me dirigí a su oficina, espacio de talacha monumental, la coordinadora del evento dejaba todo listo para el día siguiente: celebrábamos encuentro bianual de bibliotecarios.


Cholula presume de ser chula, tiene muchas cúpulas, cuenta la leyenda que sumadas a las de Puebla tiene tantas iglesias como días cuenta el año, la culpa la tuvo Gómara, o ve tú a saber quien putas, el caso es que la anécdota surgió a colación de un símil, una simple imagen ilustrativa, porque resulta que los españoles, cuando llegaron a Cholula, vieron tantísimos templos que no les quedó más que decir tal pendejada: “los tiene casi como días del año”. Los fresitas de la UDLA se apañaron varias colecciones antiguas de los franciscanos, y como quien no quiere la cosa formaron su fondo antiguo, con pretexto de rescatar los monumentos de dicha orden mendicante, formaron asi una flamante Biblioteca Franciscana, de acceso restringido y que nomás puede verse por afueritas, ¿jodido, no crees?.

XLVIII. Réplica al comentario sobre "Crónicas IX"

A manera de réplica.


  1. Cabe señalar que la serie Crónicas de un Promotor Comunitario no dice nada nuevo, únicamente recoge por escrito lo que una vez se pronunció de viva voz, sin que mediaran el pudor o la prudencia. Los compañeros que conocí y en los que deposité mi confianza siempre me oyeron decir esas pendejadas y otras barbaridades todavía más gruesas.
  2. Nunca fui miembro del partido amarillo, ni antes de mi ingreso a la DGPC, ni durante, ni después. Tampoco me declaré fan de El Peje, ni mucho menos de Cervantes, incluso una vez se me acusó de haber silbado mientras deleitaba a las señoras con sus dotes de “buen orador” con la “lucidez característica de su discurso” (aunque me hubiera encantado, pero me cae de madre que aquella vez ora -sí-que-yo-no-fui). A pesar de ello, no niego que dejé mi CV al responsable de formación política del PRD en el DF, sólo unos cuantos meses antes que Feli-Pillo “ganara” (estaba desesperado, lo admito y no me justifico).
  3. Nunca de los nuncas ni jamás de los jamases le dije a Eduardo Cervantes “camarada” y cuando digo “mierda el gobierno, mierda su gente”, me incluyo a mi mismo, ya que formaba parte de sus filas, hacia su talacha, repartía pejerevista, invitaba a los vecinos de Iztapalapa a pagar el agua (sic), pero sobre todo estaba siempre al tiro, a la expectativa de las ocurrencias del Peje, o peor aún, de Cervantes. Reconozco que fui categórico y lapidario, porque en la DGPC también conocí a mucha gente íntegra y respetable.
  4. Este Blog no tiene pretensiones “intelectuales” o “políticas”, no defiende causa alguna, tampoco quiere ser una expresión de las “luchas populares” ni sirve como vía de comunicación al excluido, a quien imagino mas preocupado por echarse un taco a la panza que por juntar un varo, ubicar un café internet y ponerse a leer las pendejadas que escriben los resentidos o los locos (para bien o para mal, cualquiera puede publicar en un Blog, hasta tipos como yo).
  5. Por último, la serie Crónicas de un Promotor Comunitario no está escrita por un historiador (quien escribe estas líneas jamás ha pisado un archivo), tampoco es una obra de historiografía (no cita fuentes de primera mano, no tiene aparato crítico ni plantea cuestión alguna), pero si de categorizar de trata, tomando en cuenta autor, método y estilo, propongo comparar estas Crónicas con La Bitácora de un Loco, el Diario de un Resentido, o con cualquier disco del mismísimo King Diamond.

jueves, septiembre 4

XLVII. Crónicas de un promotor comunitario IX

El rollo del proyecto histórico era punto y aparte. Todo el mundo estaba convencido que las raíces del Pejismo se enquistaban en una historia de lucha bastante añeja. Su ramplón y chabacano imaginario se nutría de las ya clásicas monografías y de las estampitas biográficas, el santoral patriótico era reflejo del temario de historia nacional que se comenzó a impartir mientras gobernaba el funestísimo Luis Echeverría Álvarez. Inolvidable la estampita del cura Hidalgo, ya me imagino a ese ruquito bonachón “dirigiendo” a una turba compuesta por miles de cábulas enardecidos, que armados con palos y piedras se dirigieron al indefenso Guanajuato e hicieron destrozos. Ya me imagino al pinche viejito ese recorriendo a caballo la zona del Bajío y el Norte del país, ya ni la chingan los ilustradores de la vieja guardia, verdad.

Volviendo a lo que nos truje, el rollo del Proyecto Histórico recogía el grito de libertad del cura Hidalgo, pero tenia su base mas firme en la imagen del generalísimo Morelos y La Constitución de Apatzingán. Recuerdo a Eduardo Cervantes gritar con los ojos desorbitados mientras pegaba con el puño cerrado sobre la mesa de la salita de juntas, mentando los sentimientos de la nación e invocando al mismo tiempo al de ilustre paliacate. Recuerdo también que estabamos un cuartucho acondicionado como sala de juntas y oficina en la azotea de una vieja casa en Coyoacán, las instalaciones en su totalidad se asemejaban a la vecindad del El Chavo, creo que la ahora Subsecretaría de participación Ciudadana sigue alojándose en ese miserable lugar, porque mierda el gobierno y mierda su gente. Dirán ustedes que a mis casi treinta años soy un irresponsable y un insensato por decir tales pendejadas, pero sinceramente me vale madre su opinión. La mierda más hedionda y arrogante que conocí cuando chambié por esos rumbos fue, precisamente, el director general (sic) de la antes Dirección General de Participación Ciudadana: Eduardo Cervantes Díaz Lombardo (amarillo, de mediana alcurnia, sesentayochero, tenia todo lo malo el desgraciado). Eduardo para la mayoría y “Lalo” para los íntimos (incluidos lambiscones, trepadores, arribistas, allegados y demás hijos de la chingada).

Pero sigamos en lo que nos truje, porque comenzamos hablando del rollo del proyecto histórico y terminamos por desvariar en contumaces pendejadas. Resulta que por aquellas épocas (2002-2005), desde el más chico hasta el más grande de la estructura pejista, todos repetían el mismo rollo como si hubieran ido a las mismas putas clases de catecismo. De ahí que su imaginario comienza, como ya vimos, con los curas de Dolóres y Carácuaro, pasando por la imagen del Benemérito de las Américas y no podían faltar los generales Villa, Zapata y Cárdenas, El Inge”, los neozapatistas, y por supuesto el Peje. Según cómo lo contaba Cervantes, el Peje era algo así como la “encarnación del “proyecto de nación histórico y de izquierda”, si, así, valiendo verga que se escuchara exageradamente mamón, porque el proyecto de nación era “histórico y de izquierda” y representaba las luchas del pueblo mexicano que encarnaban en la figura política del mismísimo López Obrador. ¡Sopas!, dijeron algunos y ¡esa mamada qué!, dijeron los otros, yo por supuesto me orillé por la segunda opción, aunque algunos extremistas de plano si dijeron “chinga tu madre”.

jueves, agosto 28

XLVI. El Día que Virgencita se Volvió Fan del Cyberpunk

El vampiro deambulaba por la red buscando cómo entretenerse. Pasaban las seis de la tarde y en Biblioteca Montesori no se paraban ni las moscas, era viernes. De pronto se topa con un blog de darketos y se entera de la buena nueva: tocaba en vivo Hocico, la cita era esa misma noche en el Hard Rock Live. Rápidamente llamó a su novia, Virgen de la Inmaculada Conchita, para hacerla partícipe del acontecimiento y pedirle prestada su tarjeta de crédito para comprar los boletos. Poco tiempo después sonó el teléfono, era Virgencita:

-Hay Pelón, estoy aquí afuera de la taquilla, ya compre los boletos.

-Bientos huracanados, Pajarraco Volador, ya mero cierro changarro y bajo en chinga contigo.

-Si Pelón, porque aquí afuera ya hay de a chingo de gente, todos vienen de negro y traen picos de colores en la cabeza, otros de plano si traen un disfraz mas loco, y todos se me quedan viendo entre raro y feo.

-No los peles Pajilla, mándalos a chingar su madre con una de tus encantadoras sonrisas.

El vampiro colgó el auricular mientras imaginó a Virgencita con su ropita de abogangster, llamando la atención de la concurrencia e imagino que se sintió como un freak entre los freaks. La banda cyberpunk es re panchera y ridícula, pensó para si SnJudas Miocardio mientras guardaba el resto de sus cosas para acudir a la tocada. Una vez dentro del antro el vampiro y Virgencita se acercaron a la barra:

-Un par de chelas grandes.

-160 varos.

-A cabrón, no mames.

-Perdón, no escucho.

-Qué si tienes cambio de doscientos güey.

-Simón, no hay pena.

Miocardio tomó las chelas y dio la suya a Virgencita, bajaron a la pista, la mitad de la banda que había ya andaba peda. Había en avanzado estado de ebriedad que rebotaba entre sus cuates, tres cábulas mamados vestidos de pants y playera de tirantes. Miocardio pareció reconocer en el tipo más borracho a un destacadísimo malandro de la banda podrida de Las Islas, en CU.

Valiendo madre lo anterior, el tiempo pasaba lentísimo porque las bandas no salían a tocar; Virgencita dijo a Miocardio, “va a tocar Vomito Negro” y Miocardio preguntó “quiénes son esos güeyes”, Virgencita contestó “no sé”. El caso es que salieron y ambos cayeron en cuenta que era una banda que tocaba pocamadre, nomas dos cábulas, traían una bataca electrónica montada en una estructura bien rara, como un caballete mal hecho de medio metro de altura.
Virgencita desesperaba porque a punto de ser media noche los culeros de Hocico no salían. La banda chiflaba y se escucharon varias mentadas de madre, por fin los hijos de su chingada madre salieron a tocar. Miocardio fue por un par más de chelas, andaba pedo. Virgencita aprovechó para meterse en el slam, afortunadamente los darketos son putones pa bailarlo. Saliendo se compró tres playeras y olvidó por un momento a Supertramp, Camel y Pink Floyd para volverse fan de bandas industriales cyberpunk.

XLV. Los Diez Pecados Capitales del Gran Carlitos Marx

1. Renegar de Dios.

2. Ser hijo rebelde de un rabino.

3. Polemizar y ridiculizar a sus “pares”.

4. Dotar de entidad, consistencia e inteligibilidad a los balbuceos que intentaban definir aquella cosa que él llamó Capital.

5. Sentar la terminología que permite, por un lado, imponer al tecnócrata su decisión, y por otro, ofrecer un nutrido repertorio de palabras mágicas y lugares comunes para las organizaciones de izquierda.

6. De plagiar la estructura narrativa del cristianismo y proponer una “historia de salvación”, incluida una edad escatológica de los justos, o sea: la sociedad sin clases.

7. Crear un andamiaje terminológico de carácter operativo que redundó en la constitución de una puta tecnocracia, tanto a la izquierda como a la derecha.

8. Porque dio pié a la aparición de santo, patrón, evangelio, doctrina y catecismo a sinnúmero de sectas cuasi satánicas.

9. Por traer a colación el milenario disfraz rojo del diablo.

10. Por influir en buena parte del “pensamiento occidental”: sus obras son las más citadas, después de la Biblia y los artículos de Freud.

martes, julio 8

XLIV. Galeria de Monstruos I: El Caso Wendy 2.0

Nuevo día y el vampiro se presenta a trabajar el lunes, y la misma rutina: el buen Fenix picadísimo con otra película de Van Damme; pasaban las dos de la tarde, sonó el teléfono, ¡mierda!:

-Biblioteca Montessori.

-¡Señor SanJuudaaass…

-¡Puta Madre!

-¿Perdón?

-Hola buenas tardes, ¿bonito día no?

-Hola señor, SanJudas, no se si me recuerde, soy Wendy Juárez de American Express.

-Inolvidable, ¿qué tal las nubes, la lluvia, los truenos?, ¿suave, no?

-Por dónde yo estoy no llueve señor SanJudas.

-Lástima encanto, de lo que te estás perdiendo.

-El motivo de mi llamada, señor SanJudas…

-Ya se muñeca, quieres hablarme de los beneficios de tu tarjeta, pero haz de saber que mis pírricos ingresos no dan pa adquirir tu prestigiosos producto…

-¿Pero cuánto gana usted, señor SanJudas?

-Soy bibliotecario niña, la gente piensa que cualquiera puede hacer mi chamba… por eso a veces me siento como contador público, abogado o ingeniero industrial, ¡nomás que cualquiera de esos güeyes ganan mas que yo!

-No importa señor SanJud…

-Mira niña, que te parece si le hablas a mi chica, se llama Virgen de la inmaculada Conchita, ella gana mucho mas que yo, es abogada.

-Perfecto, señor SanJudas, que pase buena tarde.

-Seguro que si.

El vampiro se regocijo por la maldad realizada, seguro su queridísima Virgen de la Inmaculada Conchita iba a tomar con buen humor una broma tan pesada, pero el vampiro no consideraba que para esos menesteres la Virgencita carecía de sentido del humor, por lo que no pasó ni un mes para que volviera a sonar el timbre del fon:

-Biblioteca Montessori…

-Buenas tardeeees, señor Saaa….

-Hola Wendy, cómo olvidar tu voz tipluda y lacerante.

-Hay señor SanJudas, por qué lo dice.

-Porque no haz dejado de fastidiarme y hablar todos y cada uno de los días de la semana.

-Hay señor SanJudas, anda usted hoy de muy buen humor…

-Para nada muñeca, no confundas el humor con el sarcasmo.

-Hay Señor SanJudas, que simpático es usted.

-Niña, de una vez por todas te pongo al tanto de pequeños detalles: no soy señor, y no me hables de usted.

-Hay señor SanJudas, qué persona tan agradable es usted, me hace reir mucho… tons qué, si se anima con American Express, ¿o cuándo le vuelvo a llamar?

-Cuando me suban el sueldo

-¿Eso será pronto, señor SanJudas?

-Simón, yo creo que ya para 2010 0 2018…

-Hay señor SanJudas, ¡muero de risa!

-Hay niña, no quiero ser grosero, por eso redundo en eufemismos, porqué no se como decirte que NO ME INTERESA TU TARJETA: es malísima, no la aceptan en ningún lado, el interés es muy manchado y la anualidad es literalmente un robo.

-Pero señ…

-Para tu carro chula. Mira, qué te parece si te proporciono el nombre de otra victima, pero con la promesa que no me vas a balconear, porque le dijiste a Virgencita que yo te había dado sus datos e canijilla…

Y fue así como el vampiro desafanó la maldición, sacó su celular del bolsillo y dejó que el azar eligiera entre sus entrañables amigos a la próxima víctima de la terrorífica Wendy .

XLIII. Galeria de Monstruos I: El Caso Wendy 1.0

Todo comenzó una terrorífica tarde, el sol en pleno cenit irradiaba majestuosos rayos sobre la faz del infeliz vampiro, era viernes. Rápidamente se escabulló por la reja de la entrada y se dirigió a su oscura y lúgubre biblioteca, llegando topóse con la Bruja Consentida:

-Brujo Sensei, hazme un paro, no seas malito, si hablan de American Express preguntando por mi diles que no estoy, ándale, ¿porfa si?

-Simón brujilla mía, no hay pedo, si preguntan por ti me los choreo.

-Sale pues, me late chocolate. Vamos a ir a comer fuera, ¿quieres que te traiga algo?

-Cámara, que te parece una torta jamaiquina del mismísimo Vikingo, aprovechando orita que ando de rastafarai.

-Bientos huracanados, mi queridísimo “rastafarai”, que te pido la tuya de carne al pastor, quesillo y milanesa armada con pellejos.

-Me parece perverso, cara mía, bruja encantadora de serpientes.

El vampiro tomó posesión de su lugar en el módulo y pronto su aparición hizo el mismísimo y celebérrimo Fénix:

-Quibolas mi estimadísimo SanJudas, cómo te va de rockanrol.

-Pus aquí nomas cábula, aun vivo y en estado de sobriedad.

-Chido, ¿cómo viste a los Pumas?

-Pus por los ojos valedor, pero me ahorro comentarios, ni modo de patear el pesebre y renegar del alma mater, lástima que los que la rolan en los Pumas ni estudien ahí…

El teléfono sonó en momento oportuno, porque Fénix estaba picadísimo con una película de madrazos protagonizada por el buen Jean Claude Van Damme. Pronto tomó posesión de la silla que desocupó el vampiro y puso play al reproductor pa dar continuidad a su agasajo. El vampiro tomo el auricular mecánica y desinteresadamente:

-Biblioteca Montessori…

-Buenas tardes, ¿con quién tengo el gusto?

-Con SanJudas Miocardio.

-Buenas taardeees señor SanJuudaaas. ¿Qué tal su diiaaa? Bonito, ¿no le parece?

-No, no me parece, está muy soleado.

-Bueno señor SanJudas, eso es lo de menos, ¿se encontrará la señorita Equis Ygriega y Zeta?

-Nop, no se encuentra, quien la busc…

-Wendy Juárez, de American Express, señor SanJudas.

-¡Felicidades!

-Señor SanJudas, ¿cómo a que hora vuelve la señorita Equis Ygriega y Zeta?

-La verdad no tengo idea, perdón, pero no soy checador.

-Bueno señor SanJudas, no se preocupe, ¿Cuándo puedo localizar a la señorita Ygriega y Zeta?

-La verdad no se, la mandamos a estudiar una maestría a Suiza y no hay pa cuando regrese…

-Bien señor SanJudas, ningún problema al respecto, ¿tiene usted tarjetas de crédito?

-Nop. Wendy, permítome excusarme por dajarte colgada en la línea telefónica, pero tengo que atender usuarios, me pued…

- Ningún problema señor SanJudas, pase buena tarde y mucho gusto.

-Igual...

viernes, junio 6

XLII.Virgencita y sus maldades

-Licenciado, vengo a decirle que ya me voy.

-¡No inventes!, ¡cómo que ya te vas!, ¿a dónde?, ¿cuándo?, ¡por qué!

-Si Licenciado, ya me voy a la inmobiliaria, porque lo que sea de cada quién las notarias ya me aburrieron: tengo como siete años en esto y nomás no veo claro.

-Ya te aburriste de la Notaria, ¡pero si haces lo que quieres!, que no estas a gusto con Fulana, te cambio de abogado, que con Sutano, lo mismo; con todo lo que haz hecho y deshecho me has costado cómo veinticinco mil pesos y acuérdate que no te bajé el sueldo…

-Hay Licenciado, no me salga con eso que yo tengo muchos chiles que contar, fíjese nomás todas las tonterías que hace Bernardo: ¡es un inútil!, hay que decirle a cada rato como hacer las cosas y nomás no da una el pobre.

-Fíjate nada más, ¡ahora resulta que tú llevas la oficina! Pero al rato que venga Bernardo se lo dices en su cara eh…

-Claro que si Licenciado, con todo gusto.

-Mira Virgen, tu has visto cuanta gente he corrido por pequeños detalles y sabes la madre que le pago a la gran mayoría ¿sabes por qué te tengo aquí?, sólo porqué me caes muy bien, nada más por eso, y aún así me eres desleal, te vas dónde tengo relaciones, conocidos, perdóname pero qué poca madre…

-Ya estuvo bueno Licenciado, yo nomás le vine a avisar que ya mero ma voy pa que vaya viendo como hacerle.

-No Virgen, es que la verdad no se vale. Además, ya te caché: inflas los gastos, te tomas tu tiempo cuando vas de firma, y si no andas diciendo groserías y vulgaridades estás albureando con tus compañeros y el chofer…

-Por eso en cuatro ocasiones me ha llamado la atención y lo pongo al tanto que en rato chico me pasa a despedir Licenciado.

-Ni el gusto de correrte me diste Virgencita…

miércoles, mayo 21

XL. Crónicas de un promotor comunitario VIII

Cuando el vampiro se integró a la falange operativa del GDF ya se había chutado dos números de la pejerrevista. Con el escándalo de Ahumada, Bejarano y Ponce se comenzó a tramar la urdirme del celebérrimo “compló”, y como estrategia de comunicación de masas sus asesores recomendaron editar el tercer número de la celebérrima pejerrevista; y doy voto de confianza al suponer que el Peje consultó a sus asesores, porque ya lo veo encabronadísimo redactando el borrador de aquella cagadísima obra que nos haría botar a varios de la risa. Al vampiro se le desvaneció poco a poco la sonrisa al notar el hartero de revistas que tendría que repartir casa por casa. Te toca ir al Queso mi Sanjis –dijo al vampiro el buen JC. Vale madre –pensó el vampiro, que pinche güeva repartir estas chingaderas. No hay fijón mi JC, orita me lanzó a repartirlas –respondió el vampiro con fingido entusiasmo. Pero de veras las repartes cábula, aunque sea la mitad, porque luego nomas te andas haciendo pendejo y te vas por ahí a echar desmadre, quién sabe que chingaos haces con toda la propaganda que te doy –dijo JC al vampiro a sabiendas que un día los habían topado unas compañeras cheleando en el depósito del Olivar con los otros dos diablos, sentados sobre sendos paquetes de pejerrevista, y tratando los cuatro de hacerse pendejos para no ser reconocidos. O chinga, pus que le voy a hacer, pus la reparto valedor, presta y diligentemente la deslizo bajo todas y cada una de las puertas de mi Unidad Territorial –respondió cínicamente el vampiro mientras recogía dos grandes bultos de la dichosa publicación. Orale pues güey, a ver si es cierto –escuchó el vampiro mientras se dirigía despreocupadamente hacia la puerta.

Los dos bloques de revistas pesaban un chingo y el vampiro se cansó luego luego. Hacía un calor de la chingada. El vampiro tomó por avenida Revolución para agarrar el transporte que lo llevaría al Queso, aquel célebre hoyo ubicado al fondo de una barranca allá por los rumbos de Puerta Grande. El vampiro deshidratado pasó por un refresco amargo a la tiendita que está frente a la base de los micros; una banda se encontraba cheleando y el vampiro les regaló unas revistas, se entretuvo cabuleando unos 15 minutos con ellos mientras mitigaba la sed. Se despidió de la banda y marchó rumbo a la colonia de abajo, Palmas Axotitla. Si el Queso está en un hoyo Palmas se desliza al fondo de una cañada interminable. Había perros ladrando por doquier, banda cheleando en las esquinas, niños echando desmadre. El vampiro conocía la zona, varias veces había estado ahí, tenía ubicado un paraje baldío que daba al cauce de aquel rio unas veces puerco, otras tantas seco. Tomó con gran resentimiento el primer bloque y lo aventó con todas sus fuerzas al fondo del barranco y sus labios dibujaron una sonrisa satisfecha. Cogió el segundo bloque ya eufórico y riendo a carcajadas cómo un loco repitió la operación. Un tipo que inhalaba pegamento salió de su letargo y miró con temor al vampiro, se levantó de la banqueta y se alejó sacado de onda, como si hubiera visto al mismísimo chamuco. Sacudió sus manos y cayó en cuenta que lo acabado de hacer, bien hecho estaba. El vampiro miró a su alrededor y notó que un corrillo de cheleros le invitaban un trago, y como hacía mucho calor no pudo negarse. Después de un gran sorbo a la caguama el vampiro sonrió mostrando sus sarrosos colmillos: disculpen el pancho carnales, es que esos güeyes ya me tienen hasta la madre, ve nomás las mamadas que publican, de plano creen que la banda se chupa el dedo o qué pedo –dijo el vampiro tras refrescar la reseca garganta. Asi es carnal, por eso un dia de estos les vamos a armar un desmadre…

XXXIX. Crónicas de un promotor comunitario VII

El Peje se convirtió en un fenómeno de masas y muchos opinan que todo comenzó por sus conferencias mañaneras. Otra medida de gran impacto fue la emisión de tarjetas pa ruquitos, las becas, los útiles escolares y cosas así. La infraestructura urbana tendida fue calificada “faraónica” por algunos “líderes de opinión”. Lo que sea de cada quién, al Peje siempre se le notaron las ganas de ser presidente “legítimo” desde mucho antes del 2006 y ya pal 2005 se había adueñado de la agenda. ¿Quién dio la palestra nacional al célebre hijo de Macuspana?, ¿quién lo llevó a las páginas del New York Times? El vampiro dice que fue el mismo gobierno federal, que por aquel entonces comandaba Martita Sahagún. Si, Martita siempre le tuvo tirria al Peje, y se me hace que juró frente a la Inmaculada Concepción y la Vela Perpetua ponerlo un día de estos en su lugar. Lo primero que paso por su cabecita loca fue buscar un pretexto para “desaforarlo”. Pretexto más rebuscado no pudo haber; Invasión a la propiedad, desacato a la autoridad: todo por armarle un caminito al Hospital ABC de Santa Fe.

La movilización fue multitudinaria y todos cerraron filas: el Peje estaba en la cumbre. El vampiro creyó que estaba frente a un auténtico animal político, ese que saca de la adversidad un beneficio. Todos estábamos emocionados frente a una operación mediática sin precedentes, atribuyendo sus resultados a la pericia política del Peje, y no a la oportuna decisión coyuntural. Desgraciadamente el Peje no pudo con el paquete, se lo comió la soberbia.

Tras el desafuero el Peje estuvo en la boca de todos y los adversarios respondían a sus desplantes: Madrazo Y Feli-Pillo lo mentaban y vilipendiaban y él, respondía casi como el célebre orejón: “yo a esos, ni los veo ni los oigo”. El Peje excluyó a perredistas de cepa y dio chance de actuar a los antiguos operadores del régimen salinista, por eso muchos sectores de la izquierda se sintieron utilizados: “nomas agarran a la izquierda de banquito” decían por ahí. Fue asi como llegó el 2005 y surgió el Clark Kent de la política: ¿cómo fue que Marcelo se convirtió en el Delfín del buen Peje?, ¿acaso la experiencia de Camacho y Ebrad al frente de la regencia salinista le sedujo?, ¿dónde está el candidato de izquierda? El desafuero y la operación político-mediática que lo contrarestó sirvió a su artífice para imponer a sus incondicionales en puestos clave del partido. En esos momentos, tirios y troyanos veían al Peje como el gran político, tanto así, que algunos infames le nombraban “peligro para México”.

Muchos fuimos los incrédulos cuando Feli-Pillo “ganó”. Recuerdo la embestida del Consejo Coordinador Empresarial y su lastimero comercial de los “veinte pesos”. Las clases medias pegaron tremendo grito en el cielo espantándose con el petate del muerto. Incluso algunos bárbaros comparaban al buen Peje con el mismísimo Hugo Chávez (ya veía yo al Peje presidente eliminando a la poderosísima Televisa, olvidando el día que fue por propio píe a tocar la puerta de Azcárraga en Valle de Bravo, como todos los candidatos, ¡eso es poder chingao!). Basura mediática y terrorismo electoral. Pero por eso el vampiro nunca ha votado.

miércoles, mayo 14

XXXVIII. Terror

El vampiro ya no lee periódico, porque mientras vaga por las calles los expendios ya cerraron, o de plano falta un par de horas pa que abran. El vampiro casi no ve las noticias, y si las ve, ni les pone atención. Pero en últimos días, el constante bombardeo mediático lo va despertando poco a poco de su letargo. Cabe señalar que a continuación se exponen las perversas elucubraciones de una mente enferma y fantasiosa, que nomas por pura mala fe destila su veneno o sea que no tiene bases para demostrar sus argumentos, o en otras palabras, le valió madre ofrecer pruebas empíricas:

1. El asalto del ejército colombiano a un campamento de las FARC en territorio de Ecuador. Una provocación descarada. El cinismo de un “gobierno” que opera para beneficiar a los gringos y permite que su territorio sea utilizado como cabeza de playa. Por lo menos me queda el consuelo que, en Latinoamérica, existe un servicio exterior aun más palero que el mexicano.

2. El departamento de estado gringo está que se le cuecen las habas por integrar a las FARC en su agenda antiterrorista, con miras a incluir, en un futuro próximo, a todo gobierno, organización o colectivo que se muestre solidario con la lucha de este grupo. En efecto, Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Ecuador ya hicieron mueganito. En ese sentido, la posición geográfica y las condiciones políticas tan peculiares de Colombia resultan estratégicas para el restablecimiento de la hegemonía gringa en el continente.

3. Al gobierno mexicano le cayó de perlas que en aquel campamento se encontraran ciudadanos mexicanos por: a) el pretexto ideal para que la gente de Feli-Pillo ataque a la Universidad Nacional; cabe recordar que el propio “presidente” ha disimulado su tirria contra la educación superior pública y gratuita, ya no digamos popular, y b) nada mejor para salpicar y embarrar con la señal de “terrorista” a todas las organizaciones, grupos, colectivos e individuos que se declaran simpatizantes de las FARC, o del gobierno venezolano, o cubano, o con la lucha sandinista…

4. Terrorífico círculo: terrorismo de Estado. Invitar a dialogar al EPR bajo mañosas condiciones sirve de eslabón a la misma cadena de provocaciones: el propio gobierno pone las condiciones para que esta organización político militar responda con un NO rotundo a tan artera invitación, lo que redunda en la proscripción de las organizaciones, grupos, colectivos e individuos que simpatizan con la causa del citado grupo armado.
5. Al quinto me doy licencia pal pronóstico: si las cosas se ponen feas, y una vez proscritas las organizaciones político militares y sus simpatizantes: seria muy fácil al gobierno montar otra provocación y dinamitar unos ductos de Pemex para embarra con la pez del desprestigio a los que se movilizan contra la reforma energética Feli-Pillista.

6. El vampiro promete solemnemente comer frutas y verduras, dejar de fumar (nel), entregar las tareas a tiempo, revisar por lo menos tres diarios y leer cien páginas al día, ya sean libros o revistas.

jueves, mayo 8

XXXVII. Crónicas de un promotor comunitario VI

Por esas fechas aun no nos pagaban. Resulta que en la otrora Ciudad de la Esperanza el gobierno de izquierda contrató a unos cuantos miles de trabajadores como prestadores de servicios profesionales y después bajo el régimen de honorarios asimilables a salarios (aquí la conciencia del vampiro se retorcía por la culpa –nunca declaró impuestos- y por el miedo –desconoce las atroces consecuencias de su omisión-…. ¡Hay nanita!). El pedo es que bajo esas condiciones, firmando contrato por un año, el puto gobierno no te paga sino pasados casi tres o cuatro meses. La coordinación zonal la componíamos como quince personas: cinco cábulas, de los cuales uno era el coordinador, las demás eran señoras. El brazo operativo, pues, eran cuatro infelices: uno de ellos vivía azotado por la tiranía del matrimonio, restaban tres, que gustaban particularmente de la fiesta. Corría el mes de marzo de 2005, morían de hambre, pero sobre todo morían de sed. Había terminado un ardúo día de trabajo. Después de compartir tres o cuatro pírricas y tristes caguamas fueron atacados por el hambre. Se miraron unos a otros con ojos vidriosos y famélicos, decidieron actuar para resolver su lamentable situación, y de los tres fue el vampiro quien prendió la mecha con su venenosa lengua:

-Pinche gobierno hijo de puta, vé como nos tiene el desgraciado, nomás nos trae en chinga y de nuestro respectivo varo, ¡puro chile!...

-¿Pero tu crees que el Roque Gandallita o Celis Charcos andan aguantando vara como nosotros? Ya vas, esos cábulas son de estructura y hasta les pagan por quincena.

-Simón, hijos de su chingada madre, deberíamos apañarnos unos botes de pintura y pasar acá arriba con el taquero y le cambiamos uno por la trama. De ahí le caemos al depósito de chelas del Olivar y cambiamos un par por unos cuantos cartones de chela…

-Óyeme cabrón, si nomas tienes la cara de pendejo. La neta yo estoy totalmente de acuerdo contigo, ¿y tú cómo vez Sanjis? (al vampiro siempre le emputó que le dijeran así).

-Pus que te voy a responder culey, “no, no mames güey, cómo crees, esto atenta contra mis principios morales”, que chinguen a su madre la ley, la estructura del GDF, Martita Sahagún, Onésimo Cepeda y pásame aquel bote de pintura rosa que ya me veo canjeándolo por un rico y delicioso cartón de veinte vikis.

-Agüevo pinche Sanjis, sabía que no te ibas a rajar, si nomás tienes la cara de putito.

Y así dio inicio la etapa del cinismo y la indolencia: si los conocían por fiesteros, a partir de ese momento les valió madre y sin recato institucionalizaron el desmadre. Aquellos tres pobres diablos entraron en un desparpajado frenesí que no terminó hasta diciembre de aquel año, y fue después que se convirtieron en leyenda, cuando sus hazañas alcanzaron el status del mito…

XXXVI.Crónicas de un promotor comunitario V

Como toda nueva chamba, al principio no encajaba, pero nomás me aclimaté y comenzaron los problemas. Recuerdo que vinimos aquí, a mi ahora entrañable pueblito, cuando se andaban levantando los puentes de Los Poetas. Toda la coordinación delegacional se presentó pa entrarle parejo a la chamba. Nos citaron frente al Gigante de Santa Lucía, como a las 10 de la mañana. Se daba inicio a un proceso de diagnóstico que culminaría con la entrega de botes de pintura para las colonias marginadas de la zona. Mi mente perversa elucubraba mientras mi lengua bífida destilaba su corrosivo veneno: “huy si, no quieren que los ricos se depriman cuando pasen por aquí hechos la chingada en sus coches, teniendo por vista las casas de los chingados pobres, ‘pus ahí de menos que pinten sus fachaditas’ se me hace que dijeron en la pinche Secretaría”. Algunas compañeras nomas se cagaban de la risa con las pendejadas que decía, ya saben, “comunicación popular”. Peinamos la zona desperdigándonos por la barranca, tocamos puertas, llenamos formularios: ¿cuántas personas viven aquí?, ¿cuántos focos tienen?, ¿ingreso promedio de la familia al mes? , ¿cuántos cuartos tiene sin incluir cocina y baño?, ¿vive aquí algún beneficiario de los programas sociales de López Obrador?... pura puta miseria que vertida en formularios sirvió, no sólo pa regalar pinturita, también pa recabar información y levantar todo un padrón de la zona. Acciones similares se realizaron en toda la ciudad, poco a poco fue posible localizar a los elementos que harían talacha durante campaña, y ya consumado el fraude, quienes se movilizarían enjundiosamente a posteriori. Comenzaba el entramado que degeneraría en una “estructura paralela” al PRD: las redes ciudadanas.

Cuando fuimos a Las Águilas fue él mismo pinche pancho. Resulta que en la colonia donde vivía Feli-Pillo se construía por aquel entonces un chingado “deprimido” que los comunicaría en corto a Rómulo O´Farril pa después quedarse atascados un ratín en Periférico. Pus resulta que acabando las casas de los ricos, al fondo de la barranca de Tarango, se desperdigan las míseras viviendas de cartón, lámina tabla o tabique formando callejones estrechos y sinuosos. Cómo íbamos a buena hora era fácil topar a las doñas en pleno trajín doméstico: fregando platos, lavando ropa, oyendo el radio, cantando. Tomamos como centro de operaciones la casa de Lolis, en una pinche colonia compuesta de unas cuantas manzanas ubicada detrás de las instalaciones de la Cervecería Cuauhtémoc, a un lado de la unidad Plateros. Las doñas nos invitaban a desayunar, nosotros poníamos los chescos, o íbamos por las tortillas, o nomás nos sentábamos a tragar y después nos íbamos a chingarle…

miércoles, abril 30

XXXV. Crónicas de un promotor comunitario IV

En 2003 no había político mas sonado que el buen Peje, que desde su irrupción en la palestra se apañó de la agenda y definió los temas a tratar. La operación de sus programas sociales corrió a cargo de la DGPC, integrada principalmente por la estructura operativa de las Brigadas del Sol. El esquema de contratación fue por honorarios, y la principal tarea de los exbrigadistas fue operar en territorio los programas sociales “del Peje”. Además de sus funciones institucionales, los promotores intervenían en acciones emergentes o “bomberazos”. Casi tres años después, los compañeros no superaban el trauma de haber repartido placas, nomás por cumplir con el compromiso hecho por el Jefe de Gobierno ¡eso es motivación chingao! Yo caí en blandito tres años después de aquella terrorífica experiencia, que ya pa 2003 se había convertido en mito. Estrenábamos programa nuevo, el PPDC, o programa de participación y desarrollo comunitario. A partir de ahí, los promos nos coordinamos también por especialidad.

Las líneas de trabajo del PPDC se dividían en subprogramas como deporte, cultura, protección civil, seguridad pública, y no recuerdo que otra mamada, el caso es que, en papel, el planteamiento se veía chido, porque servía pa involucrar a los interesados en la gestión comunitaria, el gran pedo fue que, por aquel entonces, la DGPC no tenía atribuciones para gestionar más que ni madres, bueno, digamos que gestionaban lo elemental: espacios, lonas, sillas, tablones, sonido, piñatas, balones, medallas, trofeos, los despojos del tristemente célebre programa “libroclub”, cosas así. La vida se nos iba en operar putos programas y repetir choros, como en la pinche televisión. Recuerdo que mi entrañable Elos, que había entrado a trabajar junto conmigo, la armó de pedo porque la habían integrado al equipo de deporte. Siguiendo los consejos de Yara, la valedora que nos recomendó con la Celis, fue a Coyoacán a buscar al mísmisimo Cervantes pa decirle que la pusieran el equipo de cultura ya que era historiadora y actriz. El pedo es que nunca pudo hablar con Cervantes, aunque, según me contó después, pasó frente a sus narices mientras preguntaba a su asistente por él, pero lo que si logró fue hacerlo encabornar y quemar a Celis con toda la estructura de la DGPC. Elos no duró ni dos semanas, y le agarró gran resentimiento a Rufo, quien iba a ser su zonal, ya que pensábamos que había ido de chiva con Celis acusando a Elos de indisciplinada y rejega. En realidad, nunca supimos lo que realmente sucedió.

XXXIV. Crónicas de un promotor comunitario III

A todos nos gusta el chisme, generarlo y comunicarlo, pero yo me incluyo dentro del selecto grupo de quienes disfrutan escuchar el chisme nomás por el puro morbo de poseer información “privilegiada” sobre fulana o sutano, digamos que soy un vouyerista, pero auditivo. Me encantaría exponer a mis diacrónicos lectores mi tipología del chisme, pero de acuerdo al título de entrada, me ciño a dar continuidad a mis lastimeras crónicas, cuyo estilo da saltos de la verdad a la ficción, nomas para advertirles que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, y nomás porque aquí en este blog no se quiere quemar a nadie…

Mención hice a la tipología del chisme por dos causas: 1) existen muchos tipos de chisme, inofensivos y divertidos, pero los hay también atroces, venenosos. El chisme puede ser también operativamente destructivo, tanto en forma coercitiva como instrumental, ya se use para chantajear o para “quemar”; 2) desde una perspectiva ontológica, la condición de posibilidad que da origen al chisme es el “nombre”, de ahí que si no existe el “nombre”, de plano no hay “chisme”: para que el chisme divierta, exhiba o coercione es necesario que haya un sujeto, es decir, necesario es que haya de quien burlarse o emitir juicios desfavorables.

La estructura organizativa de la DGPC, elevada por la actual administración a nivel de subsecretaria, era piramidal. En Álvaro Obregón éramos como 100 promotores divididos en siete zonas. Cada semana los diferentes coordinadores zonales reunían a su equipo en juntas de “Planeación y Participación”, que entre chorcha, camorra y lavadero servía para organizar la chamba, exhibir cínicas güevas, y por supuesto, echar chiles al desentendido y cebollas al jefe y al cumplido. Nada es en verdad más jodido. ¡Ja, Ja!

Por supuesto que a todos nos gustaba el chisme y voluntaria como voluntariamente nos encargábamos de hacerlo circular. Veris, la promotora más cumplida de Jovito, una vez me dijo que el chisme no era chisme: “hey, hey, hey compañero, cual chisme, comunicación popular mi chavo, comunicación popular”. El vampiro no pudo mas que cagarse de la risa, en aquel entonces se encontraba leyendo a Mattelart: “ja, ja, ja, ja, ja… no chingues, que cagado, comunicación popular… no mi Veris, tu si te vuelas la barda”. Veris era nuera de Malulis, y cuando yo ingresé a las filas de la DGPC, allá por 2003, me tocó la mala suerte de formar parte de su equipo, el coordinador era, por supuesto, Jovito.

Recuerdo cuando conocí a Jovito. Llegué con mis papeles al pinchurriento changarro de San Angel, después de haber ido a las putas oficinas de hacienda pa tramitar mi cédula fiscal, hasta chingado Xochimilco (perdona, Xochimilco querido, que desde que viví un año frente a la Iglesia de Santa María Tepepan me enamoré de ti). Las paredes del changarro estaban decoradas con carteles enmarcados que aludían a “La Ciudad de la Esperanza” y los programas sociales del buen Peje, había un par de sillones exageradamente mugrosos, dos archiveros grandes e igual número de escritorios uno puesto frente al otro, ocupando las esquinas al fondo del espacio. Inmediatamente el vampiro se preguntó en voz baja de que chingado mercado de pulgas habían sacado su pinche su infeliz mobiliario. Jovito usaba la computadora mientras escuchaba al príncipe de la canción, de repente el desgraciado cantaba valiendo madre el horripilante timbre de su voz. Tuve que soplarme dos o tres rolas del maldito mientras esperaba a Bera, la asistente operativa de, Celis, la coordinadora delegacional. Arriba de nuestro changarro estaba Roque Gandallita, coordinador de la región poniente, que comprendía las delegaciones Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Cuajimalpa y Contreras; un par de años después la Rata Mágica y yo nos burlábamos del buen Gandallita diciéndole el “zar de la poniente”. De repente cruzaron la puerta Bera con una chica de acento norteño, gordita, mofletuda y sonrosada, supongo que volvían de comer, venían echando chisme. “Hola SJ, como estás. ¿Ya traes tus papeles completos? ¿Fuiste a ver lo de tu cédula? ¿Ya fuiste a Coyoacán?”. Bera saludo amistosamente a Jovito, que respondía inmediatamente al saludo, quitó al príncipe en la parte más emotiva de El Triste, cedió el asiento a Bera y se escabulló por una puerta que se encontraba frente a él con la seguridad y parsimonia de un oso panda. En ese momento se apareció una muchacha nueva, igual que yo, que fue instruida rápidamente por Bera, nomás se fue la chica comenzó a vivorear con la gordita sonrosada: “esa muchacha está rete chistosita, parece que la dibujaron para el show de porky,…”, ¡ja¡, yo estuve a punto de cagarme de la risa con el pendejo comnentario: la gordita de plano que estaba ni mandada hacer pa inspirar a quien rotula un puesto de carnitas, y la Bera, pus asi que digas muy esbelta y menuda, pus nada que ver, más bien estaba como para servir de modelo a Rubens. Pero el que de plano se volaba la pinche barda era el Jovito, que era gordo y oscuro como la sombra emitida por la botarga del Doctor Simi.

viernes, abril 25

XXXIII. Crónicas de un promotor comunitario II

Eran puras estupideces, recuerdo que se armaba gran alboroto víspera los periodos de asambleas vecinales. Todo mundo se quejaba de la chinga, y aquí traigo a colación, únicamente para información de mis escasísimos lectores, que sus putas dizque asambleas consistían en montar sillitas, pasar lista y leer la información de un pendejo volantito que daba cuenta de los programas sociales: que tantas tarjetas pa los ruquitos, que tantos vales de Leche Liconsa, que tantas becas pa madres solteras, que pa desempleados, que pa “jóvenes”, que la chingada… Acto seguido, el choro del representante la tira, del operador territorial del delegado, de la “educadora de la salud”, del bueno de Participación Ciudadana, puro cábula que, a nivel de gestión, operación o toma de decisión, eran nomás puro balín. Recuerdo que dimos un tallercito allá por Torres de Potrero, corría ya el año 2005. El espacio lo prestó el buen Pablo Velarde, luchador social y experto en medicina alternativa. Recuerdo las compañeras promotoras de la zona veían con tirria al buen Pablo. “Ni modo Sabis (mis compañeras me decían así, a sabiendas que me emputaba) vamos a tener que darle espacio al pinchi viejo, es que fíjate que es medio panista”.

-(No mames ) ¿Panista? A ver, ¿cómo dices que se llama su organización? CORSAR, Coordinadora Regional del Sur. Cámara. Organización que participa en la creación de la CONAMUP, Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular. ¡Panista! ¡Ja! ¿De dónde sacan tales pendejadas caras niñas mías? No todo aquel que tira mierda del GDF es panista o priista, aún existe en el mundo gente decente, ¿qué lengua tan venenosa, oh señoras mías de párvula alma, las ha inducido a tan abominable letargo ideológico … tales pendejadas yo decía a mis compañeras mientras Pablo charlaba con los asistentes al taller sobre los proyectos de su organización. El espacio albergaba un estante con libros, una vitrina que la hacía de sex shop dónde expendía, entre otras cosas, condones de sabor marca Prudence (aguas por que se rompen), una cafetería que daba precios de risa y una especie de café-internet financiado por una ONG brasileira.


En La Ideología Alemana Carlitos Marx define la ideología como falsa conciencia, o lo que es lo mismo, como una imagen de la realidad pero patas arriba, y cuando hablamos de ideología en sentido sociológico o antropológico nos referimos, para que mis escasísimos lectores se den una idea, a todo aquel choro, texto, pretexto, mito o imagen que sirva pa legitimar el status quo, osease, el orden social. El pedo es que el atmosfera en la DGPC era muy densa ideológicamente hablando. El bueno se llamaba Eduardo Cervantes, un cábula que fue líder estudiantil del 68 y que se las daba de muy buen orador. A mi, lo que sea de cada quién, siempre me ha cagado el tono charro que usan los políticos de vieja guardia pa tirar rollo. El caso es que el buen Cervantes era todo un éxito entre el grueso de las compañeras promotoras amas de casa, que constituían cerca del 75% de la falange operativa de la DGPC; algunas señoras hasta guapo lo veían al cabrón; a mi la neta su rollo me daba rete harta güeva. Cuando me integré a sus filas, me citaron a una inducción en sus oficinas centrales, calle de Cuauhtémoc, mero centro de Coyoacán. El impacto fue brutal. Ahí tenían al pinche viejo tirando choro anticuado y mareador, invocando a la tolerancia sin dejar de sentenciar

-Aquí somos tolerantes, pero si por ahí se coló algún panista o algún priísta (sic) le digo de una buena vez que las puertas están muy abiertas. Aquí queremos compromiso con el gobierno de izquierda y con el proyecto histórico, ¡histoooriiicooo!, así gritaba enardecido Eduardo Cervantes mirando directamente a los ojos de alguna cuarentona guapa que entre el auditorio humedecía su pantaleta al compás del In crecendo. Eduardo manoteaba y se ponía rojo, al cábula le gustaba mucho armar su pancho. El tono perentorio y el énfasis empleado daban al discurso un carácter autoritario: le encantaba lanzar preguntas al auditorio que el mismo contestaba... estilo más tiránico, imposible. El vampiro horrorizado no encontraba forma de escapar a tal tortura: tuvo por desgracia que soplarse todo el choro, porque la propuesta laboral era bastante tentadora. De repente el buen Eduardo hizo una pausa, respiro profundamente y advirtió:

-Y para aquellos que estudian de una vez les digo, aquí no damos becas, aquí se viene a trabajar, por eso vuelvo a recordarles que si están aquí, es porque se comprobó que tienen compromiso con el proyecto de izquierda, que por si no lo saben, ha costado mucha sangre, me entienden, ¡saaaangreeee!, chillaba Eduardo Cervantes mientras agitaba la mano izquierda frente a su mirada vidriosa y desorbitada, guardo por medio minuto silencio, respiró profundamente y continuó: sí, en efecto, ese mismo proyecto por el que Morelos e Hidalgo ofrendaron su vida. El proyecto de Zapata, de Villa, de Cárdenas, ese mismo proyecto es el que encarna Lóóóópeeez Obrador… y fue desde aquel día que caí supe de que pie cojeaba la izquierda institucional, y le agarré muchísima tirria a la generación sesentayochera, pero no al grueso de los compañeros caídos, sino aquellos que se jactan de lidercitos y actualmente chupan sangre del gobierno o del partido. Lo que mas que caga es el carácter exclusivista que le dan al 68 como acontecimiento histórico en si: “por hacen vandalismo con pretexto del 2 de octubre”, dicen mientras rasgan sus vestiduras los herederos sesentauocheros del “pedorrismo”… ¡pinches patrimonialistas de mierda!

jueves, abril 24

XXXII. Crónicas de un promotor comunitario I

Oficialmente, yo era promotor vecinal. Fue un poco extraño. Caí por pura casualidad. Unos amigos recomendaron a mi entrañable Elos. A mi también me llamaron. Me cayó de perlas porque andaba, para variar, otra vez buscando chamba. Corría el año 2003. La propuesta sonaba tentadora. No hay horario, tu solito te organizas, es de campo, queda a 15 minutos caminando desde Filos. Nombre, pus suena chingón.

Nos organizábamos por zonas. Un coordinador zonal a cargo de quince promotores. La división territorial, por obvias razones, seguía la pauta prescrita por el IFE, y su lenguaje burocrático fue moneda de cambio entre los cuadros administrativos de la Dirección General de Participación Ciudadana. En resumen nos desperdigamos en colonias que, a mi precario entender, cumplían con dos condiciones: marginación y votos a favor de la izquierda institucional. Tiempo después me di cuenta que muchas de las organizaciones afines sólo habían cambiado de color, ya que mis camaradas “pedorristas” se montaron sobre los restos de la estructura que dejó la operación territorial del tristemente célebre PRONASOL (Programa Nacional de Solidaridad, quien no recuerda aquellos jodidos comerciales, “don Chema, don Chema, ya tenemos carretera”… ¿era don Chema?, ya ni me acuerdo tu). Cierta vez tuve que ir a parlar con una tal doña Lupe, antaño operadora del PRI y en ese entonces desencantada del efervescente pejismo. “No joven, yo no quiero que me vengan a chingar, a mi denme dinero, me vale madre la comunidá. Mire joven, años que me chingué pal puto partido, ¿y qué me dejo?, pura de aire jóven, pura de aire, si me perdona usté la expresión. Mire, ya tiene un rato que vino otro joven con chingo de carteles y putería y media que me dijo, con otras palabras, las mismas pendejadas que me acaba de decir usté, por supuesto le contesté igual que a usté: a mi denme varo, lana, dinero, billete. Si no trais dinero no me estés chingando”. Con todo y todo, la ruca tenía su personalidad, hagan de cuenta Isela Vega tal como luce hoy día y hablando como si fuera la Marquesa del la Rivera del Puto Río Guadalupe de Ampliación las Águilas Colindas Pasadas con San Clemente.

Después conocí a don Rafa (¿era don Rafa, o habrá sido don Felix o don Beto?, la mera verdad no recuerdo muy bien a cual nombre respondía aquel cábula). La misma finta, mismo choro, pero en lugar de la cantaleta sobre el varo aquí preponderaba la relevancia dentro de la política del barrio. “Yo no fui cualquier baba de perico joven, yo fui coordinador distrital del partido- me iba diciendo mientras sacaba de su cartera una credencial amarillenta con el membrete del puto PRI- mire nomás joven, pa que vea que no le miento, aquí mero dice: “Co-or-dinador, Dis-tri-tal”- me dijo mientras sostenía la credencial frente a mis ojos y señalaba con su mugrienta uña el triste título que lo acreditaba como operador social del salinismo. En la foto lucía bigote y canas al estilo J.J. Jason, pero como tirándole a un Mauricio Garcés ya muy dado a la chingada. Pa no hacer el cuento largo, digamos que las mismas mamadas que me había dicho doña Lupe me las dijo, con otras palabras, el chingao don Rafa…

XXXI. Ayer por la mañana me despertó la vecina

Me asomé por la ventana. -Buenos días. Me dijo con tamaña sonrisota.

-Buenos días, respondió el vampiro todavía medio en vigilia. Acto seguido, se estiró pegando tremendo bostezo. Después cerró los puños y restregó sus ojos retirando así la chinguina acumulada durante el sueño.

-Ay, perdona que te moleste, pero afuera está el carro de la basura. Digo, por si quieres tirarla. Me encanta la diplomacia chilanga. Es maravilloso vivir en un pueblito como mi ya entrañable Santa Lucía Xantepec (aprovecho, a colación, pa saludar a mi queridísima Lucy, que también tiene un blog. Lucy: soy tu fan número uno, no hay nadie en el jaifais que escriba tan bonito como tu). La basura llevaba semanas acumulándose. Recuerdo haber tirado hace ya varios días unos tacos de chicharrón prensado y cuero que hasta bajaban las ánimas al purgatorio. Imagino que a esas alturas ya se había incubado larva.

-Nombre, no es ninguna, ¿bonito día no? Así dijo el vampiro mientras sonreía. Sus amarillentos colmillos reflejaban por encima de la comisura de sus labios color violeta los rayos del indolente sol. El vampiro entrecerró los ojos. Muchas gracias por avisarme, voy corriendo, contestó. El vampiro traía puesta su capa, una cobija de fieltro color rosa mexicano. Tomo unos jeans que no han visto jabón en semanas. Dejó la capa y salió. La basura rebosaba alegremente de dos botes, pero eso nomas era la micha. La otra parte se desperdigaba por doquier: botellas, envases, latas, colillas. El vampiro tomó lo que pudo entre sus manos, cruzó el jardincito y después la cochera del casero. De repente se escuchó un “ahí ya viene”. A lo lejos apenas se alcanzaba a distinguir una respuesta, al parecer era una ruca de una 50 o 55 años, seguramente la vecina se estaría quejando, ya imagino: “nombre, si viera usté, son un par de muchachos que viven bajo mi casa. Se me hace que organizan misas negras o adoran al chamuco porque en las noches ponen una música como que diabólica, otras veces medio tenebrosa. Uno de ellos de repente se pone a cantar: el muy infelíz pega unos berridos que dan rete harto miedo. La mera verdá yo reconozco que hago mi licuado a las 6 de la mañana y de repente mi viejo se pone briago los domingos y canta rancheras, pero digamos que unos respeta los horarios de la gente, no que mis vecinitos, ¡jijos!, valiendo madre lunes, miércoles, jueves, cuatro, cinco o seis de la mañana.” Me imagino que ahí fue cuando dijo “ahí viene”. Di gracias nuevamente a mi vecina. La ruca del carrito, efectivamente, tenía como 55 años, portaba un chaleco naranja poca madre. Péreme tantito, orita traigo más, le dije mientras le corría una moneda de cinco varos que saqué de mi bolsillo. “¿Más, a chingá?, pus tonses va ser mas dinero”. Pinche vieja, masculló el vampiro mientras aflojaba otros cuatro varos. Volvió corriendo por la otra tanda y colmo pudo abarco toda la basura restante con sus brazos, al cruzar nuevamente la reja el vampiro vio como la chingada vieja se alejaba con talante cínico y parsimonioso. Empujaba su carrito la muy jija. Aceleré el paso y le entregué mis restos.

-Muchas gracias encanto de mujer, nunca cambies, bonito chaleco. No le tiraba la onda, sólo tenía ganas de chingar, la sangre rancia no me gusta.

-Chingue usté a su madre…

-Indudablemente eres un encanto.

miércoles, abril 23

XXX. Cosas que aborrezco de los libros

Las ediciones rústicas que no están cosidas y se deshojan con la primera leída.

Leer chingaderas a doble columna.

La colección “Sepan Tontos” de editorial Porrúa.

La literatura de superación personal y las putas autobiografías.

Las traducciones de Anagrama (¡Joder!).

Que todo puto mundo piense que leer, lo que es leer, nomás se hace en libros (¡la realidad es un texto chinago!).

De ahí que aborrezca también su jodida sacralización (por no decir fetichización).

Que haya tan poquitos buenos y que estén tan dispersos.

Por pura definición, los Best-Sellers.

Aquellos editados por McGraw Hill, Prentice Hall, Pearson o Wiley.

No se por qué, pero le traigo tirria a las novelas de Alfaguara.

jueves, abril 17

XXIX. Virgencita y Los Toquines

Fue poco antes de entrar a trabajar aquí en la Biblio del Tec. Andaba de baquetón desde enero del 2006, oscilando entre chambas deprimentes y explotadas en periodos que iban de los quince días a los casi tres meses. A pesar de estar casi tres años en el gobierno del DF nunca me acoplé, sólo nos toleramos mutuamente: ellos mi güeva, mi indolencia y mi cinismo; yo su falta de profesionalismo, su mezquindad y a su miopía electorera. Digamos que fue una relación simbiótica tirándole a parasitaría, donde ellos jugaban el papel de tiburón y yo el de rémora. El pedo es que, sumando ires y venires, duré sin trabajo como año y medio; fue una época de perros, todo mundo me hacía jetas, menos Virgencita. De repente un día me habló por fon:

-¿Quieres ir a ver a Depeche Mode?

-¡No mames! ¡Muero por ello!

-Tengo dos boletos, te veo en metro aeropuerto a las seis de la tarde.

Eran como las cuatro. Recuerdo que hasta me bañé. De camino a la cita pasé por dónde estaba pisteando La Banda. Me di tiempo de saludar y presumir: “cámara, ahí se ven, yo voy a ver a Depeche Mode”. Por ahí se oyó un “ahí güey, ¿pus de donde?”, seguido de una contundente y jactanciosa respuesta: “pus ya ven putos”.

Las entradas se las había vendido a Virgencita un cábula que de repente no pudo ir al toquín. Yo desde nenantes le había dicho que moría por verlos, cuando ví anunciado el concierto en la sección cultural de El Universal. Las entradas eran en la sección B del foro Sol, digamos que en plena cancha. El pedo es que Virgencita es demasiado pequeña, por no decir chaparra (por otro lado, yo soy bastante ñango, y así como que la pudiera cargar en los hombros, pus la neta no). Abrió el concierto una banda que la neta me cuadró, She Wants Revenge, muy a la onda Interpol, que es lo mismo que decir que se inspiran en el estilo primigenio de Joy Division (mismo que yo denomino arbitrariamente “punk estilizado”).

Depeche estuvo poca madre; traían una especie de esfera que proyectaba frases deprimentes, la mas chida fue “pain and suffering arround the world”. Azotado, techno, cyberpunk, ochentero, escuelota, underground y mainstream: Sin lugar a dudas Depeche Mode es de las bandas fundamentales del siglo XX. Virgencita todavía me invitó sendos vasos de chela casi hasta el punto de ponerme pedo, yo cantaba como un loco las rolas mas quemadas

Por ahí de octubre del mismo año tocó Morrissey, y ya tenía chamba pa invitarla. Compré boletos en lugar intermedio, no por macana, sino porque mi Virgencita está muy chaparrita y hasta delante de plano no iba a ver ni madres. Al fondo del escenario había una fotografía enorme de célebre cineasta italiano en blanco y negro. ¿Quién es ese? El vampiro se sacó de onda con la pregunta, Pier Paolo Passolini, contestó. Mi Virgencita no tenía puta idea de quien se trataba, fue un poeta que por casualidad hizo cine, yo lo nombro “el gran provocador”. ¿Oye, Morrissey es gay? Futa, jotísimo, en sus tocadas de antes los gays se trepaban al escenario y lo agarraban a besos, poco después, según él, le dio por el celibato, pero ve tu a saber. Morrissey y sus músicos abandonaron el escenariomientras la banda pedía a gritos “Irish Blood”, tanto que volvió a salir, supongo que fue plan con maña. Por cierto que muchas “locas” se quedaron con las ganas de cantar “Suedehead”. Yo por mi parte, quedé totalmente satisfecho con la selección de rolas y agradecido de escuchar en vivo “There Is a Light That Never Goes Out”. Cuando salimos del Palacio de los Rebotes, Virgencita me confesó que había sido el concierto que más había disfrutado, porque conocía todas las rolas (y como no, si había escuchado hasta el cansancio conmigo). Me dio gusto por ella, y también por mi.

lunes, abril 14

XXVIII.Entre el ocio y la rumba nos cae la penumbra

Estoy hasta la madre de…

El pinche video del emo cosquillas.

Los putos mensajes en cadena incluyendo el jaifais y demás comunidades de ociosos.

Aceptar en mis contactos del chat a supuestos lectores de mi blog que resultan ser chamacos y chamacas entre 13 y 16 años que, ni tienen puta idea que es un blog, y tampoco se de donde chingaos sacaron mi dirección de correo electrónico.

Que las chicas lindas que tengo en mis contactos del chat nomás me busquen pa cuestiones de carácter profesional.

De recibir sinnúmero de correos cargados de opiniones políticas de Juan Pitas que a nadie interesan y que si tuviera tiempo me tardaría en dar replica.

De leer vía listas de distribución a Julio Hernández López siendo que antes me tomaba el tiempo de revisarlo en un símil de amigable papel revolución.

De sentirme abrumado con la infame cantidad de resultados que arrojan los catálogos de bibliotecas universitarias gringas.

De buscar información en Internet que de plano no existe.

De los videos con más rating en Youtube.

De no tener entre mis amigos del maiespeis o el jaifais a Sergio Andrade.

Esto no entra en el ámbito cyber, pero estoy hasta la madre de la tira

Por supuesto que estoy hasta la madre del espionaje cibernético.

…y a pesar de todo sigo siendo fan del cyberpunk.

jueves, abril 10

XXVII. Virgencita.

Bertho daba un recital de vigüela en la ENAH. Fue poquito antes que estallara la huelga. No recuerdo si a fines del 98 o principios de 99. En aquel entonces salía con Naye, mi entrañable carita sonriente del Tajín. Nos topamos al Oaxaco en CU y nos corrió la voz: “cáiganle, va a estar chido, de ahí nos vamos pal chante y echamos desmadre”. Nos pareció buena idea y jalamos pa Cuicuilco, que como ustedes bien saben, queda en cortito de CU. Recuerdo que la participación de mi valedor quedaba establecida dentro de la agenda de actividades de un colectivo de cábulas que recaudaban fondos para financiar la gira de unos delegados del mismísimo EZLN. En esos ayeres Bertho, Oaxaco, Hernando, Erne y Charlo formaban una banda de rocanrol que pretendía pegarle al estilo metalero progesivo de Cinic, nomás por aquel entonces les salía medio chapucero, pero eso si, prendía bien chingón a la banda podrida del CCH Vallejo: a mí, recién salidito de Prepa 9, la neta me apantallaba y gustaba un chingo… pero volvamos a lo que nos truje, eso que ni siquiera hemos comenzado.

Resulta que Bertho daba un recital de vigüela, que es como la abuelita de la guitarra. Se aventó unas piezas barrocas, ¿o fueron renacentistas? La neta no recuerdo, pero el pedo es que tocaba y tenía el auditorio para el solito. Pero aun estamos en el momento que apenas llegaban algunos despistados a llenar las butacas, cuando escuché que llamaban de lejos al Oaxaco por su nombre de pila: “Iujuuu, aquí andamos”, dos grupis bastante simpáticas. Recuerdo que desde aquel entonces, cuando por primera vez sentí gran envidia por los músicos, fue que surgió en mi corazón aquel trauma insuperable: ¡soy una estrella de rock condenada por el destino a ser bibliotecario de consulta!

Terminó el pancho y salimos de la escuela directamente a los pulques ubicados en la acera de enfrente (que bonita la ENAH, siempre tan folclórica). Después jalamos pa la casa del buen Oaxaco la Naye, las grouppies, Bertho y algunos anexas, allá por el rumbo de La Raza. Mientras Naye platicaba con no se quien putas de la banda yo me topaba a una de las grupis:

-¿Qué tranza, de qué la rolas?

-Estudio Derecho en céu.

-Cámara, que interesante (abogadas, ¡ja!, qué mentalidad mas cuadrada ha de tener la morra… ora que recuerdo, compartimos el mismo edificio, nomás que nos separa un saludable muro, aunque la leyenda cuenta que una ves no había tal, y se podía transitar libremente de una a otra facultad, y supongo que los alumnos podían intercambiar puntos de vista, y uno que otro madrazo, ¿si no, pa qué chingaos poner un muro?), fíjate que yo voy en Filos, estudio Historia, toy en primer semestre.

-¿A si? Pues yo voy en cuarto, y estoy haciendo mi servicio social en la Revista de la Facultad de Derecho.

-¿Cómo te llamas?

-Virgen.

-(¡Ja! No mames) ¿…?

-Sí, me llamo Virgen. Es que mi papá es muy católico, y no me deja salir, y no me deja tener novio.

-¿Tons qué chingaos haces aquí, con esta bola de locos?

-Pus ya ves, me las ingenio para darme mis escapadas. ¿Oye, en Filos dan Teología?

-No, bueno fuera, fíjate que siempre me interesó esa mamada, pero aquí en México pa estudiarla sólo hay dos opciones, o ser cura, o tener el varísimo pa pagar una escuela confesional; por mi lado no tengo un puto quinto, y eso de ser cura… ¡ni madres! (aunque debo confesar que de morro, pero de muy morro, me imaginaba de misionero evangelizando aborígenes en la selva, era asiduo visitante de la iglesia, por propia voluntad, aunque fui a tres cursos de catecismo y ninguno terminé, por eso nunca hice la primera comunión. Lo mas cagado del asunto es que mi familia no es practicante, posiblemente los Segura seamos arquetípicamente reacios a la institución, porque a la iglesia nomás nos vamos todos a bautizar y unos escasísimos a casar).

-¡Ja! Mi papá no sale de la iglesia. A mi también me hubiera gustado estudiar Teología. Pero elegí Derecho. Yo fui en desde la secundaria en Prepa 2, mi papá es Bibliotecario y trabaja en Facultad de Ciencias

-Órale, que chido, Ciencias. (¡Cieen-ciaaas, Cieen-ciaaas, chicharrón con pelos chicharrón con pelos, Cieen-ciaaas ¡hueevoooos!, ¡hueevoooos!, ¡hueevooos!... No hay porra más bonita, ni gente más combativa, loca y chida que la de Facultad de Ciencias.)

De repente interrumpimos la plática, Naye se tenía que ir, a mi encantadora belleza totonaca aun la regañaba y ya pasaban de las diez de la noche; ella vivía en Coyoacán, a unas cuadras del Exconvento de Churubusco, la acompañé al metro, de regreso me topé con Virgencita.

-¿Qué onda con tu amiga, ya se fue?

-Simón, ¿tu pa dónde vas?

-Atizapán de Zaragoza.

-(No mames…)

-¿Qué, esa cara qué?

-No, pus suene rete lejos, porqué no te quedas, no hay pedo con el Oax, yo creo que la fiesta da pa largo.

-No, no inventes, mi papá me mata, ya me voy, cuídate mucho, nos vemos en céu.

-Espero que si.

Virgencita y yo nos volvimos a topar en algunas ocasiones camino al metro Copilco, afortunada casualidad; el trayecto lo aprovechábamos pa darnos sendos fajadones valiendo madre la hora pico. Irremediablemente la topaba con unos esquites en la mano, y a pesar que nos íbamos “metiendo mano”, no los mostraba, derramaba ni probaba mientras llegábamos a Hidalgo, que era dónde ella bajaba pa transbordar a Cuatro Caminos. Por azares del destino nos dejamos de ver como cinco años, pero yo creo que para bien, porque nos volvimos a encontrar y ahora estamos juntos, no se si para mal de ella y para bien mío, porque en mis mocedades yo fui compañerito de banca del mismísmo chamuco.

jueves, abril 3

XXVI. Hitos de mi formación académica.

Fueron en verdad pocos. Digamos que mi formación básica sólo sirvió para distraer a mi diletante e inquieto corazón. Me gustaban las matemáticas por si mismas, me entretenía resolviendo los ejercicios del Baldor. En la secu tuve un profe de física de gran prurito ético, que distrajo mi atención de dicha ciencia porque, según él, su misión se limitaba a lo puramente “formativo”: que las hojas del cuaderno contaran con su respectivo margen, número de folio y fecha. Que nuestras transcripciones íntegras del libro de texto se acompañaran con sendas ilustraciones, eso si, dibujadas a puro pulso. Fue hasta que llegue a Prepa 9 que me enteré que la física era lo mismo que las matemáticas, y que las matemáticas son pura lógica, y que la lógica es una rama de la filosofía, por supuesto que eso no me lo dijeron en clases. Nada de eso me fue útil, y hoy día ya se me olvidó. Pero estábamos en la secu. Él único profe que me enseñó algo útil fue Carlitos, “el oso”, cómo todo mundo le decía. El pinche osito era profe del taller de fotografía y con él hicimos una caja de contactos y aprendimos a revelar películas. Cuando había partido del León le valía madre la clase y quienes querían ver el pambo se quedaban en el laboratorio y los demás salíamos al patio a echar desmadre. En la Prepa sólo aprendí maldades, muy útiles, pero no encajan dentro de lo estrictamente académico.

Después de la chorcha preparatoriana llegué a CU. Recuerdo que la profesora adjunta de la maestra Villegas me enseñó a escribir reseñas; era el primer semestre y mas de la mitad del grupo no teníamos puta idea de cómo escribir una. Me da pena no recordar su nombre porque es una buenaza que en ese entonces estudiaba la maestría y supongo que sigue investigando. Ya había pasado la época de la indolencia y el “copipeist”, y me di cuenta que no había lugar más cálido para un diletante que el tristemente célebre Colegio de Historia en Filos. La biblioteca de Filos es horrorosa, pero ahí me encontré a otro maestro, don José Ortega y Gasset, que de forma indirecta me enseñó a leer filosofía. No puedo olvidar a mi queridísima maestra Teresa Poncelis, que me nos quiso enseñar a ser profes y desató mis inquietudes metacognitivas, que sin ella aún permanecerían ocultas. Alejandra es inolvidable porque me enseñó a escribir: era mi maestra de latín y juntos tradujimos fragmentos de La Guerra de las Galias de César. Si algo me enseñó la escuela en su conjunto fue la técnica: aprendí a citar, a plagiar y a investigar, que digamos son competencias básicas en la llamada “era de la información”.

¿Cómo ver la utilidad desde la perspectiva de un vampiro de tendencias diletantes, qué se regocija precisamente en aquellas cosas inútiles que a nadie interesan? ¿Será una respuesta evasiva al proceso de racionalización capitalista? ¿Será una forma inocua de sublimar pulsiones utópicas que de otra forma resultarían escandalosamente subversivas? Nel, se me hace que nuestro enfoque se ubica más cerca del onanismo dialéctico que del materialismo histórico. Pero lo que si es un hecho es que los diletantes no cabemos en ningún sitio, por no encajar dentro de los “perfiles de puesto”… nuestro futuro laboral es por demás incierto. Afortunadamente soy Bibliotecario y estoy feliz con ello.

(Paréntesis)

Elis es capaz de recitar diálogos íntegros de Don Gato y su Pandilla. Recuerdo que nos divertíamos haciendo trivias, por supuesto ella preguntaba:

-¿Quién dice así?: “a ver espiga, métete a la cama”.

-¿A chinga? No pus no me acuerdo.

-Ja Ja Ja, la enfermera que atiende a don Gato cuando supuestamente está moribundo.

-Cámara, a güevo, tienes razón.

-A ver esta otra: ¿quién canta “oh madre de blancos cabellooos”?

-Ésa si me la sé: todos se la cantan a la mamá de Benito cuando llega de visita y se la chorean con que es el alcalde de la ciudad.

-Ja Ja Ja, perfectamente bien contestado.

-Otsss, a güevo, si hasta las llaves de la ciudad le dan a la doña.

-Huy huy huy, no muy chingón. A ver: ¿quién dice: “soy un ma-ma-aní, soy un ma-ma-aní”.

-Ñiaaa, esa está re fácil, el pinche Demóstenes que estaba disfrazado de cacahuate. Es un capítulo bien cagado donde Benito se encuentra un caballo que sale echo la chingada cuando oye una campana.

-Nombre, tu si estas cabrón… mmm, a ver: ¿de quién chingaos es el disco que suena mientras Benito hace el pancho de que toca el violín?

-Nombre, de quien más sino del mismísimo Lazlo Lozla.

-¡Ja! Me dejas sin palabras tortuga.

-Quiubo, y eso que tiene un chingo que no los veo.

Nos tendimos en la cama y reímos a rabiar. Hoy día, a pesar que cada quien anda por su lado, creo que nos sigue vinculando el gusto por las mismas idioteces.

miércoles, abril 2

XXV. Gracias por los tangos.

A Karlita
Si, yo vi el disco tirado, abandonao, sobre una alfombra gris, tan gris como la calle donde fue encontrado el “bandoneón arrabalero, viejo fuelle desinflado”. No era pues, de madrugada, pero ahí lo vi, emitiendo prismáticos reflejos de sol. No pude resistir la tentación y lo recogí. Era un CD de tangos, cuyo membrete aludía a “Dos Ídolos” del género. ¿A quienes refería y cual era el genio que a dicho disco correspondía? Ni puta idea. Sólo se que dos rolas llamaron mi atención: Cuesta Abajo y Yira Yira, del compositor Enrique Santos Discepolo. Rolas miserablemente tristes, espacio donde la esperanza se hace trizas. Me encantan. Volteé para ver a Karlita:
-Cámara, te laten los tangos.

-La verdad no mucho, si quieres te lo regalo.

-¿A chinga? No, cómo crees. Es original y está en buenas condiciones.

-No, de veras. Quédatelo.

-¿Tons no te gustan?

-No es eso. Es una larga historia. Después te contaré.
Íbamos en su coche, un Ford Ka. Karlita andaba en busca de un departamento, quería vivir, de preferencia, cerca de la chamba. Me preguntó por chat si sabía dónde se ubicaba un prospecto: Avenida Desierto de los Leones, colonia Tetelpan: “me dijeron que tomara por los puentes” me aclaró. Yo le contesté “simón, pero orita hay rete harto tráfico”. Ella me preguntó: “¿sabes cómo llegar? ¿Me acompañas? “. Yo le respondí que si, que de paso me lanzaba para CU porque tenía que tomar un curso a las cuatro de la tarde. Pasó por mi a la Biblioteca y una vez en marcha le pregunté: “¿tomamos los puentes o nos vamos puebleando?”. Ella eligió la segunda opción: “vámonos por todo Tamaulipas hasta dar con San Mateo, de ahí jalamos pa Santa Rosa. Una vez en Santa Rosa agarramos Desierto de los Leones pasando por San Bartolo y de ahí bajamos a Tetelpan, ¿Cómo ves?”. A Karlita le pareció buena idea, y fue en aquel instante que recogí el dichoso disco.
El tango es triste porque nació en “el arrabal”: los barrios bajos de Buenos Aires, hogar de padrotes, pirujas y ladrones. El tango primero fue música y baile; a principios del siglo XX comenzó a tener letra, recitada en lunfardo: el dialecto del ladrón. Por eso pa entender la letra de los tangos tempraneros hay que consultar el diccionario. El instrumento por excelencia del tango es el bandoneón, primo hermano del acordeón, acompañado por violín y piano. Yo no soy experto en tangos, pero a mi exesposa le encantan: conserva y disfruta una increíble colección en diversos formatos: acetatos, Cd’s, cintas…
El tango fue música de lacras, música underground, de resistencia, digamos que fue contracultura, pero alcanzó altos grados de sofisticación: la música de Astor Piazzola se interpreta por conjuntos de cámara y es ejecutada en salas de concierto. Todo parece indicar que en la actualidad (mi formación de historiador me permite adjudicar al término “actualidad” un rango temporal mínimo de cientociencuenta años a la fecha), la música de vanguardia se ha generado en el underground. el Jazz, el Blues y el Hip-Hop. El reggae y el Punk, el Tecno, música del barrio, música rudimentaria de los marginados: tierra y arena que es oro molido desde la perspectiva del historiógrafo.
Cuando llegamos al lugar nos topamos con el prospecto de casera: imagen horrorosa: blue jeans y camiseta blanca. Anteojos, pelo teñido de rojo y cola de caballo. Entre cuarenta y cinco y cincuenta años: casi seguro que dos hijos: hombres, diecinueve y veinticinco. Señora torbellino pocas pulgas: la casera del terror. El espacio en cuestión parecía un hotel de pueblo colonial, donde los departamentitos se acomodaban en tres plantas erigidas alrededor de un patio central. El departamento se ubicaba hasta el fondo de la última planta. La casera parloteaba sin parar comentando las ventajas que Karlita obtendría por rentar el espacio:
-Aquí no viven vagos, puros estudiantes y trabajadores, y por el carro ni se preocupe que por eso pagamos vigilante toda la noche
-O sea que no hay estacionamiento- interrumpió Karlita.
-Ni falta que hace, si algunos de mis inquilinos traen buenos carros, se queda un Peugot, un Bettle, un Honda y hasta un Ka verde como el tuyo.
-Y se me hace que han de armar sendos reventones, si el patio está re puesto. Ya me imagino ahí en el patio la hielera con las chelas y la musicota y el cotorreo estudiantil. –comenté con la intención de medir el agua a los camotes.
-No, para nada, si todos saben que eso aquí está estrictamente prohibido: nomás se les ocurre y los pongo a todos de patitas en la calle- dijo perentoriamente la terrorífica-casera. Yo dentro de mi pensé: “esta pinche vieja ha de cerrar la puerta a las diez de la noche después de soltar a los perros, ¡hay nanita que miedo!”.
Karlita y yo salimos de aquel deprimente lugar, y como todavía quedaba tiempo me ofrecí a indicarle la ruta de vuelta; tomamos por río Guadalupe para subir a calzada de la Águilas, una vez ahí no había pierde. Me despedí de ella y tomé mi disco de tangos. No se Karlita, pero por mi parte estaba feliz con la idea de no pisar ese sitio jamás, y nunca tenérmelas que ver con una casera tan horrenda, que no me dejaría invitar a mis cuates a cotorrear, o poner mi disco de tangos a todo volumen mientras canto mi vampírico dolor, u organizar una fiestota con todos los inquilinos y además invitar a una bandota de locos extravagantes que nunca deben faltar en toda buen reventón. Qué vida más miserable si no.

jueves, marzo 27

XXIV. Sin palabras...

Nada que decir en marzo,
mente en blanco;
tonelaje nauseabundo de ambrosía
y fermento fresco
en proceso de putrefacción.
Nada que decir de marzo.

viernes, febrero 22

XXIII. La Migraña y el Desamparo Social

El vampiro despertó con la cabeza a punto de estallar. Ya tres días con la puta migraña asesina. seguro que fueron las horas pasadas bajo el sol, que ya se cuentan por cientos de miles, dijo para si mismo. No pudo restregase los ojos pero si bostezó y se estiró, aunque sintió una punzada malévola recorrió la cuenca del ojo izquierdo. Como si un pequeño ser maligno dentro del cráneo hincara una pica en la parte izquierda del hueso frontal. Algo así como un dolor de muelas pero en este caso particular la muela es toda la cabeza. Decidido a dar fin a tal suplicio, el vampiro se armó de valor y no sin gan dolor abandonó la confortable oscuridad de su cubil. Mientras esperaba el camión el vampiro sintió como los tenues rayos solares amenazaban con fastidiar un trayecto ni mandado hacer para un día nublado: eran las ocho y media de la mañana.


El vampiro llegó a la Clínica 12 del IMSS treinta y cinco minutos después. La Unidad Santa Fe no podía lucir más horrible. El dolor era insoportable, y ya no era sólo un pequeño ser maligno con una inocente pica dentro de su cráneo, sino media docena de hijitos de su maligna chingada armados con mazas y barretas dándole duro a la capa craneana del infeliz. El vampiro se paró frente a una chica que custodiaba la entrada, le preguntó por Urgencias: "aquí no hay Urgencias joven". Sus palabras resonaron dentro de su vampírico cráneo, los pequeños seres malignos gritaron de júbilo. Querida, los rayos del sol me lastiman, dime quien puede quitarme ésta migraña asesina, le suplicó lastimero el vampiro. La niña señaló hacia el fondo de un pasillo. Las máquinas de escribir sonaban mientras el vampiro se dirigía hacia una oficina donde tres mujeres vestidas con pantalón blanco y filipina verde, estaban chacoteando plácidamente. Señoritas, la cabeza me estalla, les juro que dan ganas de arrancarla, suplicó el vampiro mientras con mueca de dolor, clávenme de una vez una estaca en el corazón, remató señalándose el pecho con una mano, mientras frotaba su dolorida frente con la otra. "Aquí no hay urgencias joven" dijo al vampiro una de mujeres de filipina verde. En ese momento se imaginó el vampiro a las tres brujas del Hamlet de Orson Wells burlándose de su desgracia, mientras los seres malignos hacían eco de sus carcajadas. "Vaya a San Pedro de los Pinos" dijo amablemente una de las mismas. “Mire, tome Calle Diez y llegando a Revolución tome a..." No traigo carro doc, interrumpió ya desesperado el vampiro. "¿Se va a ir usted en taxi?" Preguntó otra de las mujeres. No invente, no tengo dinero, si eso fuera no vendría al Seguro. La más joven de las tres presionaba las duras teclas de una máquina de escribir mientras dejaba escapar una ligera sonrisa de sus labios. A pesar de su migraña el vampiro no dejó de notar que resultaba bastante simpática, y le respondió con un rictus que pretendía ser el guiño de un ojo. "Entonces bájese en el metro San Pedro de Los Pinos, la Clínica está sobre Revolución, no hay pierde, ahí hay Urgencias. Cuídese mucho y váyase por la sombrita" dijo despidiendo al vampiro la mujer que había sido interrumpida.



La segunda clínica contaba con servicio de Urgencias, pero el vampiro llegó a preguntar al checador. Una muchacha regordeta con lentes le sonrió y señaló el módulo ubicado a un lado. El vampiro dirigió hacia allá sus pasos. En el módulo estaban dos chicas también lenteojudas. Los mismos pantalones blancos, pero las filipinas eran de un tono verde agua que contrastaba con el verde mucho mas fuerte de las filipinas que portaban las mujeres de la Clínica 12. EL vampiro no llevaba carnet, ni número de filiación, pero afortunadamente llevaba sus credenciales del IFE y de la chamba. Una de las chicas lenteojudas consultó su base de datos: "aquí dice que le toca en la Clínica 12" dijo. Señoritas, la los rayos del sol me lastiman y está migraña asesina no me deja trabajar. Ayer me regresaron a mi casa. Y en mi casa sólo puedo tomarme la frente y aullar de dolor. Dejé también plantadas a mis vampiritas lindas, que se han de haber ido de aquellare con el macho cabrón, que ya se le cocían las habas al desgraciado, ¡denme una cura a mi mal por favor! Chillo el vampiro con los ojos llorosos. La chica de la base de datos tomó un papel y escribió el número de filiación del vampiro y unas líneas ininteligibles. "Vaya usted al segundo piso con la doctora Ortega para que autorice la Urgencia. El vampiro subió las escaleras como pudo y llegó al área de consultorios, al fondo se ubicaba la jefatura clínica y frente a su puerta ya se formaba una cola como de ocho personas. Pasaron como quince minutos, el vampiro sintió el correr de cada segundo. Una vez en la oficina la dra. Ortega tomo otro papel y escribió unas líneas tan inteligibles como la chica del módulo de Urgencias. "Ve a la ventanilla uno y que te den un sello". El vampiro siguió la orden y como pudo bajo las escaleras. A cada escalón sentía como cimbraba su cabeza. la cola de ventanilla uno era el triple de larga. Tras veinte minutos de espera el vampiro consiguió el sello de Control de Prestaciones y volvió a la oficina de la dra. Ortega. No estaba. Otra de las doctoras por fin estampó su firma sobre el papelillo garabateado por la Dra. Ortega. "vaya a Urgencias" dijo, "y pa la otra diríjase directamente a la Clínica 8, allá si hay urgencias" le dijo finalmente a manera de regaño. El vampiro llego por fin al módulo de Urgencias. "Tome asiento" amablemente le dijeron. Pasaron solo diez minutos, pero el dolor que ya era virtualmente insoportable los fue tornando paulatinamente en horas. La imaginación del vampiro desvariaba con gusanos horadando sus sesos. Los vampiros y las brujas habían desaparecido dando a una imagen inspirada en la sintomatología de la cisticercosis. Tomándose la cabeza el vampiro buscaba la paz volteando cada quince segundos desde la sala de espera hacia la puerta que daba al área de Urgencias. Por fin le llamaron. "le vamos a poner un suero y unos piquetes", dijo parsimoniosamente el médico. El vampiro cayó presa del pánico. No doc, por favor, las agujas me dan fobia, gritó el vampiro con el pulso cada vez más acelerado y los ojos desorbitados. Los gusanos intercraneales ahora consumían el área de los sesos que corresponde al juicio. Acto seguido, el doctor corrige la receta. "Va usted a tomar ergotamina con cafeína y mañana se va su la clínica correspondiente pa que el médico familiar le den su tratamiento". El vampiro lo miró agradecido. Tomó una receta anotada con caligrafía ininteligible y pasó con una señorita vestida de overol blanco que rápidamente la surtió. Ya sobre el pasillo el constante golpeteo de teclas generaba una atmósfera arcaica y confortable. El vampiro tomó sus medicamentos y salió de la Clínica. Ya de camino al trabajo el dolor fue disminuyendo, pero no desapareció, como si las drogas suministradas hubieran nomás adormecido a los chingados gusanos...

viernes, febrero 8

XXI.Onomástica y sectas izquierdosas.

Redundo e insisto nomás porque el tema amerita salir del anecdotario. Los militantes de la izquierda se atomizan de acuerdo a un patrón onomástico, producto de diversas interpretaciones da la obra del gran Carlitos Marx, y que trae a colación una serie de "principios" básicos que sirven de guía a su praxis política. A pesar de compartir raíces, las sectas izquierdosas se odian a morir unas a otras. La revolución bolchevique trajo a colación tres grandes tendencias del marxismo: la leninista, la trotskista y la estalinista. la doctrina de Valodia fue la mas influyente, pero no más sofisticada que la de Lev, y por supuesto nada que ver con la que resultó ganona, la del buen Yosif, que antes de conocer la mieles del poder se dedicaba a conseguir financiamiento para el Partido Comunista Bolchevique: asaltaba bancos. En un principio la triada fue genial: Ulianov el estratega, Bronstein el operador, y el camarada Dzhugashvili, tesorero. Cabe señalar que nuestros tres felices camaradas consiguieron sus genialísimos apodos en la cárcel, Sobra decir cuales fueron.


Dejemos por el momento las aportaciones rusas y preparémonos pa lo bueno. Simón, y con miedo a parecer hiperbólico, quiero referirme al hombre-mito, nombrado por Nachito Sosa "El Titán del Siglo XX" y que si de movilizar masas se trata no hubo ni habrá quien se le iguale: por supuesto que hablo de El Gran Mao. Aborrecido por cientos de miles, venerado por millones, como todo grande cargará con el estigma del tirano. Sus hijitos, los maos, se desperdigaron a lo largo y ancho del globo formando células, brigadas y organizaciones "de masas". Nada que ver con los seguidores de los rusos, que apostaban todo a la "revolución proletaria encabezada por la vanguardia del partido", ya que fueron campesinos chinos quienes hicieron la revolución.

Digamos que estas son las cuatro corrientes principales. Todas maman la misma teta, pero se odian a morir. La bronca es cuando tienen que trabajar juntos. Cada secta tiene santo y catecismo, el único pedo es que cada una por su lado cree que su santo particular es el único Dios. Hagamos un experimento: sienta a un mormón, un testigo de Jehová, un pastor luterano, un cura católico, un monje ortodoxo, a un copto egipcio y a un patriarca armenio en la misma mesa y pídeles que hagan un estratégico de evangelización: pronto tendrás una auténtica torre de babel que degenera en violencia ideológica aderezada con uno que otro chingadazo. Sólo en fugaces momentos de lucidez la izquierda cierra filas, ellos llaman a está actitud "alianzas coyunturales en el ámbito de lo estratégico". Una vez que consiguen sus fines, el bloque se diluye y cada secta se encierra en su parroquia respectiva, pero eso si, pensando como partirle su madre a las demás para establecer su "hegemonía". Entrecomillo el término porque dentro de las organizaciones de masas, células, brigadas y colectivos existen mueganitos que pretenden colonizar el imaginario de otros mueganitos con su anquilosada y desgastada terminología. Como bien dice le evangelio: "por sus palabras los conoceréis". Palabras mágicas que construyen locuciones y clichés: dictadura del proletariado, vanguardia obrero, imperialismo yanqui, aliados de las masas, lucha contra el fascismo, conspiración sionista, penetración ideológica, oligarquía sangrienta... Yo en particular simpatizo con Carlitos en cuanto a método, pero mi abrevadero ideológico es distinto: en ese sentido confiésome fan de la Polla Records y Eskorbuto.

martes, enero 29

XXI. De amores, nostalgias y sectas izquierdosas

A Margarita, discípula y carnalita del alma, nomás porque le gusta como hablo de mis exnovias
Recapitulo mi experiencia con las sectas izquierdosas, empecemos por el primer y terrorífico encuentro. Cursaba primer semestre de la licenciatura en historia y corría el año de 1998. Recuerdo que iba caminando con la Naye, uno de mis primero amores, cruzabamos el pasillo que separa "La Escuelita" de Derecho de la edificio que ocupa la Facultad de Economía; fue ahí nos topamos a una militante del movimiento espartaquista, portaba megáfono y varios ejemplares de la revista Espartaco. A su alrededor se aglomeraban algunos cábulas y dos que tres despistados.
-Compañeros, necesario es involucrarse con la lucha de las masas y vincularse a los sectores obrero y campesino para desencadenar así un movimiento lo suficientemente sólido que origine un proceso revolucionario a gran escala que...
-Mira nomás que mamadas habla-, decía el yo mero a la Naye como quien busca apantallar a una chica desmadrosa y encantadoramente inocente, -pinche rollo trasnochado y caduco, esa niña se siente Lenin hablándole a los campesinos rusos.
La militante espartaquista era rubia, de ojos oblicuos y pómulos angulosos, digamos que era una muñequita Cabage Patch bastante crecidita. Simpática y de lengua hábil. De primera vista me dejó impactado, tanto así que en ese momento hubiera dado la vida por saber vicisitudes, detalles pormenores y anécdotas tanto de la Revolución Rusa como de la Guerra Civil Española, nomás pa tener con que tirarle un rollo mareador, pero en aquel entonces mi mente estaba en blanco . Mientras yo elucubraba tales disparates nuestro encanto espartaquista seguía su perorata:
-...tenemos que trabajar con sindicatos y organizaciones populares como prerrequisito indispensable para consolidar un movimiento de vanguardia lo suficientemente sólido como para...
Paramos frente a la entrada de la Facultad de Economía, el encanto espartaquista terminó su discurso y pasa el megáfono a otro militante izquierdoso. Se acerca a nosotros como quien tiene la esperanza de pescar almas.
-¿Qué tal compañeros? Los invito a una marcha por la liberación de Mumia Abul Yamal, que ha sido condenado a muerte injustamente. Creemos de principal importancia para el movimiento de masas la lucha por la defensa de los derechos humanos, y en el caso del compañero Mumia se está cometiendo una injusticia porque ha sido condenado por una oligarquía mezquina y...
-Simón amiga,- dije yo interrumpiéndola abruptamente, -pero la causa que tu sigues está bastante trasnochada. Yo creo que es mejor dejarnos dominar por el espíritu desparpajado de la fiesta y el desmadre, ¿pa que luchar? ¿Qué sentido tiene? ¡Qué pinche hueva! -Dije yo con ánimo e intención de apantallar a la Naye y a la muñequita rubia tipo Cabage Patch que tenía enfrente.
Acto seguido, el encanto espartaquista me vió como quien mira a un miserable gusano, concentrando todo su desprecio en la pupila de unos ojos que incrédulos me observaban. Con el color subido a la cara dio media vuelta y se marchó. Después me ignoró olímpicamente y siguió con su comprometidísma labor de cara al próximo adviento de la revolución proletaria
- ¡Socialismo si, capitalismo no! ¡Libertad a los presos de conciencia! ¡Liberen a Mumiaaaaa!- se fue gritando el encanto espartaquista, como aquella bella que tiene que tolerar circunspecta y lacónicamente el respectivo y cotidiano recargón de camarón en el metro. Después de esa reacción me sentí como el más estúpido de los mortales. Naye se burló abiertamente de mí, con esa actitud punk que siempre trajó a flor de piel:
-Ja Ja! eso te pasa por pinche hocicón. Además no te hagas güey, la chavita te gustó y querías apantallarla. ¡Ja! Lástima que eres medio güey.
Por supuesto que no tuve cara ni palabras para contestarle. Me sentí como cuadro de exposición al aire libre: indefenso y a la vista de todos.
La Naye fue mi primera novia de a deveras. Era chaparrita, morena, de sonrisa y personalidad encantadoras. Roló con la banda punk de Coyoacán, destacando como uno de sus miembros más conspicuos, allá por los noventas. Se jactaba de haber terminado la prepa en los tres años reglamentarios, con promedio de nueve, "y echando desmadre", decía. Claro que yo antes le había confesado mi promedio general de bachillerato universitario, que fue ni más ni menos que el número de la bestia: 6.66. La Naye era mi "carita sonriente del Tajin", mi "encantadora belleza mexicana". Recuerdo que su sonrisa totonaca iluminaba mi día. Recuerdo también que se la bajé a un punk bien broncudo y buenísimo pal trompo que la adoraba y amaba con locura, mismo que prometió cierto día partirme la madre por ello. Asimismo recuerdo también que la Naye se fue de repente de mi vida, amor de primer semestre. Nunca cortamos ni nos dijimos adiós. Después la llegué a topar en contadas ocasiones e inevitablemente nos perdimos entre besos… amor inconcluso y nostálgico al fin y al cabo.