jueves, agosto 28

XLVI. El Día que Virgencita se Volvió Fan del Cyberpunk

El vampiro deambulaba por la red buscando cómo entretenerse. Pasaban las seis de la tarde y en Biblioteca Montesori no se paraban ni las moscas, era viernes. De pronto se topa con un blog de darketos y se entera de la buena nueva: tocaba en vivo Hocico, la cita era esa misma noche en el Hard Rock Live. Rápidamente llamó a su novia, Virgen de la Inmaculada Conchita, para hacerla partícipe del acontecimiento y pedirle prestada su tarjeta de crédito para comprar los boletos. Poco tiempo después sonó el teléfono, era Virgencita:

-Hay Pelón, estoy aquí afuera de la taquilla, ya compre los boletos.

-Bientos huracanados, Pajarraco Volador, ya mero cierro changarro y bajo en chinga contigo.

-Si Pelón, porque aquí afuera ya hay de a chingo de gente, todos vienen de negro y traen picos de colores en la cabeza, otros de plano si traen un disfraz mas loco, y todos se me quedan viendo entre raro y feo.

-No los peles Pajilla, mándalos a chingar su madre con una de tus encantadoras sonrisas.

El vampiro colgó el auricular mientras imaginó a Virgencita con su ropita de abogangster, llamando la atención de la concurrencia e imagino que se sintió como un freak entre los freaks. La banda cyberpunk es re panchera y ridícula, pensó para si SnJudas Miocardio mientras guardaba el resto de sus cosas para acudir a la tocada. Una vez dentro del antro el vampiro y Virgencita se acercaron a la barra:

-Un par de chelas grandes.

-160 varos.

-A cabrón, no mames.

-Perdón, no escucho.

-Qué si tienes cambio de doscientos güey.

-Simón, no hay pena.

Miocardio tomó las chelas y dio la suya a Virgencita, bajaron a la pista, la mitad de la banda que había ya andaba peda. Había en avanzado estado de ebriedad que rebotaba entre sus cuates, tres cábulas mamados vestidos de pants y playera de tirantes. Miocardio pareció reconocer en el tipo más borracho a un destacadísimo malandro de la banda podrida de Las Islas, en CU.

Valiendo madre lo anterior, el tiempo pasaba lentísimo porque las bandas no salían a tocar; Virgencita dijo a Miocardio, “va a tocar Vomito Negro” y Miocardio preguntó “quiénes son esos güeyes”, Virgencita contestó “no sé”. El caso es que salieron y ambos cayeron en cuenta que era una banda que tocaba pocamadre, nomas dos cábulas, traían una bataca electrónica montada en una estructura bien rara, como un caballete mal hecho de medio metro de altura.
Virgencita desesperaba porque a punto de ser media noche los culeros de Hocico no salían. La banda chiflaba y se escucharon varias mentadas de madre, por fin los hijos de su chingada madre salieron a tocar. Miocardio fue por un par más de chelas, andaba pedo. Virgencita aprovechó para meterse en el slam, afortunadamente los darketos son putones pa bailarlo. Saliendo se compró tres playeras y olvidó por un momento a Supertramp, Camel y Pink Floyd para volverse fan de bandas industriales cyberpunk.

No hay comentarios: