jueves, octubre 11

Azotadísimo Epílogo a una séptima y amnésica entrega…

… y amnésica entrega de la Bitácora de un vampiro que finge demencia y se olvida que enamorado del amor estaba.

El vampiro por definición está enamorado del amor porque su triste soledad le indica porque siempre muere y que no vale la pena, “estirarlo como un pinche chicle” como bien dice mi amiga Noe. Así es, el vampiro acaba de tronar a otra de tantas de tantas múltiples y azotadísimas relaciones y a la tarea se ha dado de cerrar tantos círculos que ya casi casi se estaban tornando en espirales. Hasta el corazón mas grande si en pedacitos se parte no alcanza pa desperdigarse entre tantas y tantas soledades que su magnitud supuesta lejos de abarcar se encuentra. No pueden quedar exentas y sin traer a colación aquellas soledades, ansiedades y psicopaticas (sic) demencias que con su frenética presencia el amor nos deja.

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