
... de un vampiro que fue a darse un rol por Santa Fe.
Caminando por conocido centro comercial ubicado al extremo poniente de la cuidad fui abordado por un tipo de esos que tienen facha de gente decente. Ya saben, un tipo calvo de arregladas barbas todo él traje y corbata. Recuerdo haber llegado a las puertas del lugar y clavado la vista en minúsculo señalamiento que indicaba la ubicación del banco en el que debía efectuar un pago que desde hace días me habían encomiado amablemente a liquidar. y fue siguiendo casi bajo un trance hipnótico el camino señalado cuando me topé como por arte de magia con aquel tipo todo él traje y corbata que me llevó directamente frente a un flamante bólido color rojo infierno que ya quisiera yo nomás por un fin de semana pa llevarme a un par de mis vampiritas lindas a cotorriar (sic) ahí de menos a Cuernavaca.
-¿Cuanto está dispuesto a regalarse al mes por un auto cómo éste? Mire, esté modelo cuesta únicamente 26 000 dólares y podemos acordar un plan de financieamiento de acuerdo a sus posibilidades. Puede pagar mensualidades de 6 mil o 9 pesos y dar un enganche de... mmmm... ya veremos después lo del enganche (orale, este cábula me ve con facha de comprador de un Volvo o mi vampírica personalidad de plano da el gatazo)
-¡Ja! Yo no necesito un auto, ni siquiera se manejar...-Nombre señor, por eso no hay problema, vea nomás que carrazo, el diseño es tan versatil que bien podría pertenecer a una chica de 25 años que a un tipo como usted o como yo que a andamos entre los 30 o 35 años. (¡Ah, eso si que no! ¿pus que este pendejo no se ha visto detenidamente en el espejo? Además ¿yo no me veo tan dado a la chingada como él verdad? Mi prematura calva está lejos de ser producto de aquella característica angustia que padece quien su vida mide a plazos: quincenas que alimentan colegiaturas, mensualidades, créditos, hipótecas, servicios...
Como doctor en creación de necesidades quería presentarse aquel tipo, asesor en la compra de autos de lujo que pregunta a un fallido prospecto de cliente su profesión.
-Soy bibliotecario.
-¿En dónde es usted bibliotecario?- dice aquel con el mismo temple de quien practica la escalada libre en roca buscando siempre el preciso punto de equilibrio para situarse por encima del umbral del pánico.
-En el Tec de Monterrey.
-¡Mire nomás! Pus ahi está... ¿a poco no puede usted regalarse un carrazo como éste?- responde suspicazmente aquel demiurgo de las necesidades creadas...
-Un Volvo es de lujo ¡no invente! está estratosféricamente fuera de mi presupuesto y necesidades (¿pus este güey cara de qué me vió? ¿De fresita? ¿De pendejo? con 26 mil dólares podría comprarme cuando menos un espacio pinchurriento donde al pudiera caer muerto y no una pinche lata ponderada por el egocentrismo de los yuppies... ¿por qué toda la gente piensa que a los del Tec nos pagan bien?)
-¡Ya vas! Esos carros son de los que traen los alumnos, además a mi me pagan una madre-respinga un servidor.
-Bueno, no es por ofender a la dignidad... pero no por eso deje de mandarme por correo sus datos para enviárle una cotización personalizada- me dijo con desenfadado tono aquel cábula tendiendo la mano para despedirse y al mismo tiempo depositar en mi palma una tarjeta postal con imagen del auto, nombre y contacto del susodicho consultor incluídos.

3 comentarios:
Que trampita valedor??
espero estes chido, siempre ontando tus luminicas y buenas vitacoras vampiricas, suerte
andoni
Jaj, interesante anécdota, asi pasa a veces te ven cara de todo menos de lo que eres o tienes...Y sí, mientras no estés como los que viven en la unidad de al lado, su depa de infona, ah pero eso si...Su escalade.
verdad que si? la situación se me hizo tan absurda que se me ocurrio escribirla!
un vampirico saludo con abrazo chupasangre incluido!
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