El Peje se convirtió en un fenómeno de masas y muchos opinan que todo comenzó por sus conferencias mañaneras. Otra medida de gran impacto fue la emisión de tarjetas pa ruquitos, las becas, los útiles escolares y cosas así. La infraestructura urbana tendida fue calificada “faraónica” por algunos “líderes de opinión”. Lo que sea de cada quién, al Peje siempre se le notaron las ganas de ser presidente “legítimo” desde mucho antes del 2006 y ya pal 2005 se había adueñado de la agenda. ¿Quién dio la palestra nacional al célebre hijo de Macuspana?, ¿quién lo llevó a las páginas del New York Times? El vampiro dice que fue el mismo gobierno federal, que por aquel entonces comandaba Martita Sahagún. Si, Martita siempre le tuvo tirria al Peje, y se me hace que juró frente a la Inmaculada Concepción y la Vela Perpetua ponerlo un día de estos en su lugar. Lo primero que paso por su cabecita loca fue buscar un pretexto para “desaforarlo”. Pretexto más rebuscado no pudo haber; Invasión a la propiedad, desacato a la autoridad: todo por armarle un caminito al Hospital ABC de Santa Fe.
La movilización fue multitudinaria y todos cerraron filas: el Peje estaba en la cumbre. El vampiro creyó que estaba frente a un auténtico animal político, ese que saca de la adversidad un beneficio. Todos estábamos emocionados frente a una operación mediática sin precedentes, atribuyendo sus resultados a la pericia política del Peje, y no a la oportuna decisión coyuntural. Desgraciadamente el Peje no pudo con el paquete, se lo comió la soberbia.
Tras el desafuero el Peje estuvo en la boca de todos y los adversarios respondían a sus desplantes: Madrazo Y Feli-Pillo lo mentaban y vilipendiaban y él, respondía casi como el célebre orejón: “yo a esos, ni los veo ni los oigo”. El Peje excluyó a perredistas de cepa y dio chance de actuar a los antiguos operadores del régimen salinista, por eso muchos sectores de la izquierda se sintieron utilizados: “nomas agarran a la izquierda de banquito” decían por ahí. Fue asi como llegó el 2005 y surgió el Clark Kent de la política: ¿cómo fue que Marcelo se convirtió en el Delfín del buen Peje?, ¿acaso la experiencia de Camacho y Ebrad al frente de la regencia salinista le sedujo?, ¿dónde está el candidato de izquierda? El desafuero y la operación político-mediática que lo contrarestó sirvió a su artífice para imponer a sus incondicionales en puestos clave del partido. En esos momentos, tirios y troyanos veían al Peje como el gran político, tanto así, que algunos infames le nombraban “peligro para México”.
Muchos fuimos los incrédulos cuando Feli-Pillo “ganó”. Recuerdo la embestida del Consejo Coordinador Empresarial y su lastimero comercial de los “veinte pesos”. Las clases medias pegaron tremendo grito en el cielo espantándose con el petate del muerto. Incluso algunos bárbaros comparaban al buen Peje con el mismísimo Hugo Chávez (ya veía yo al Peje presidente eliminando a la poderosísima Televisa, olvidando el día que fue por propio píe a tocar la puerta de Azcárraga en Valle de Bravo, como todos los candidatos, ¡eso es poder chingao!). Basura mediática y terrorismo electoral. Pero por eso el vampiro nunca ha votado.
miércoles, mayo 21
XXXIX. Crónicas de un promotor comunitario VII
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario